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  La Dinastía Bush ante el Destino

Hace poco más de una década, fuerzas aliadas encabezadas por Estados Unidos lanzaron la ofensiva militar "Tormenta del Desierto" con el objetivo de sacar a las fuerzas iraquíes del territorio de Kuwait, por mandato de Naciones Unidas y con un apoyo internacional considerable.

Meses antes, el régimen iraquí de Sadam Hussein había ocupado Kuwait reclamando derechos históricos sobre ese territorio. Irak destruyó buena parte de Kuwait y de acuerdo con testimonios de sobrevivientes, los soldados iraquíes de ocupación mataron y violaron hombres, mujeres y niños.

Fue impresionante el ataque militar aliado contra Irak, especialmente por la precisión de las armas de alcance medio, dirigidas a destruir la infraestructura militar del régimen de Hussein. También fue impresionante ver hordas de soldados iraquíes besando las manos de los soldados norteamericanos mientras se rendían. Los iraquíes habían sido víctimas de su propio jefe, cuya Guardia Republicana, especie de tropas especiales, cercó a los soldados regulares con minas terrestres para que no escaparan de sus trincheras. Los soldados aliados tuvieron que desactivar las minas para salvar las vidas de sus enemigos iraquíes. Por eso besaban las manos de los norteamericanos al salir de sus trincheras, con días y días de hambre.

La operación contra Irak fue ordenada por el entonces presidente George Bush, y en su diseño tuvo una participación protagónica el entonces jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, el general Colin Powell, secretario de Estado del gobierno de George W. Bush.

El 7 de octubre de 2001, comenzó la operación militar "Libertad Duradera", con ataques a los objetivos militares y bases terroristas asentadas en el territorio de Afganistán, país gobernado por el régimen extremista islámico conocido como el Talibán.

El Talibán impuso un sistema fundamentalista de gobierno en Afganistán, en el que las mujeres y los niños carecen de derechos. Las mujeres no pueden trabajar ni estudiar, deben esconder toda su piel bajo velos de tela y si quedan viudas o son abandonadas, sólo pueden pedir limosnas en las calles. De acuerdo con informes procedentes de los sectores de oposición al Talibán, los hombres fueron reclutados obligatoriamente en los mercados y las calles para que se integren a la milicia gubernamental.

Durante el gobierno talibán, Afganistán abrió sus puertas a las redes terroristas dirigidas por el millonario saudí Osama Bin Laden, agrupadas bajo el nombre de Al-Qaida (La Base). Bin Laden es el principal sospechoso de ser el autor intelectual de los ataques terroristas contra dos embajadas norteamericanas en Africa, a finales de la década de los 90, con saldo de más de 200 muertos, de un ataque contra un barco militar de Estados Unidos fondeado en Yemén, y de los atentados terroristas contra Nueva York y Washington el pasado 11 de septiembre, en el que murieron alrededor de seis mil personas.

Esta vez, George W. Bush, hijo del ex presidente del mismo nombre, era el primer mandatario de Estados Unidos. Su secretario de Estado (ministro de Relaciones Exteriores) era en ese momento el general Powell, el hombre que jugó un rol decisivo en la guerra del golfo Pérsico. Bush hijo ordenó la operación "Libertad Duradera" como su padre ordenó en 1991 la operación "Tormenta del Desierto".

Puntos Comunes, Diferencias

Cuando Bush el viejo, como le llaman al padre del presidente norteamericano, ordenó los ataques contra Irak había estado en el cargo de presidente durante tres años; había sido vicepresidente de Ronald Reagan durante ocho años; había sido director de la CIA, embajador con encargos especiales de varios presidentes y había tenido experiencia legislativa. De joven, durante la Segunda Guerra Mundial, un avión en que viajaba fue derribado y milagrosamente salvó su vida.

A su hijo, el actual presidente George W. Bush, lo sorprenden los ataques terroristas del 11 de septiembre, cuando todavía no había cumplido nueve meses en su cargo. Su experiencia política no era igual a la que tenía su padre, sino que ésta, antes de la presidencia, estuvo concentrada mayormente en la responsabilidad que tuvo durante varios años como gobernador del estado de Texas.

Podría parecer una desventaja en materia de experiencia política, pero como todo el mundo sabe el equipo de asesores de la Casa Blanca, en cada gobierno, está compuesto por expertos altamente calificados, en los cuales se apoyó en este momento el mandatario norteamericano.

Por otra parte, el ex presidente Bush comandó la guerra del golfo Pérsico en el ocaso de su brillante carrera al servicio de Estados Unidos y en un momento en que su plataforma principal de lucha, la Guerra Fría, agonizaba con un triunfo espectacular de los ideales por los que él había luchado.

Bush el joven, sin embargo, tuvo que ordenar la puesta en marcha de la operación "Libertad Duradera" prácticamente en el comienzo de su carrera política y cuando el mundo apenas se ajusta a un nuevo orden, marcado por la globalización, la alta tecnología e Internet.

Tanto en 1991 como ahora, padre e hijo lograron articular una amplia coalición de naciones en apoyo a sus propósitos políticos y militares, inclusive dentro del mundo árabe. Ambos tuvieron que lidiar con Israel para impedir que el estado judío estropeara la participación árabe dentro de sus planes.

Bush hijo ha afrontado un peligro que si bien no es nuevo, es el más importante de su época: el terrorismo internacional ahora específicamente dirigido contra objetivos situados dentro de Estados Unidos. También es el líder de la única superpotencia mundial en vigencia, y el primer presidente norteamericano que vio con sus propios ojos cómo se derrumbaron los objetivos de sus enemigos, dentro del suelo estadounidense. Ningún otro presidente de Estados Unidos había visto un ataque contra suelo norteamericano, por lo menos de estas dimensiones, incluidos Pearl Harbor en 1941 y un ataque previo a las propias torres gemelas del World Trade Center en 1993.

Su padre, por el contrario, no sólo tuvo que afrontar también las amenazas del terrorismo, sino los desafíos de otra gran superpotencia, la Unión Soviética, herida de muerte en la época de la guerra del golfo Pérsico por sus propias contradicciones internas, entre otras razones. Pero Bush el viejo siempre tomó decisiones sobre acciones antinorteamericanas ocurridas fuera del territorio nacional.

Ambos, al desempeñarse durante los períodos más críticos de sus respectivas presidencias, disfrutaron de un índice de popularidad extraordinariamente alto.

Para Bush el viejo, derrotado en las urnas por el joven demócrata Bill Clinton en 1992, su misión está cumplida.

Para Bush el joven, la misión de dejar una huella importante y exitosa en la historia de Estados Unidos, empezó con los ataques terroristas de 2001, en medio del peligro.

© CONTACTO Magazine

 Publicado en CONTACTO Magazine el 7 de octubre de 2001







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