America, Mundo Arte y Cultura Tecnologia Espectaculos Ciencia y SaludLatinos en EE.UU. Mexico Cuba Comida LatinaUn Poco de Humor Publicidad Quienes SomosCartas al EditorWho We Are Advertising Contact Us


 
 


 
  El Informe de Vicente Fox, la Crisis de un Sexenio



Cuando terminó la dictadura del Partido Revolucionario Institucional en México hace casi seis años, parecía demasiado sospechosa la civilidad con que se dio la transición del poder. La apuesta de los ciudadanos por la paz y la esperanza de una nación más justa y democrática dio la bienvenida a Vicente Fox, lo que hizo creer al mundo que los mexicanos habían finalmente entrado en una etapa de madurez democrática y tal vez no se equivocaron, ya que el problema de inmadurez no parece ser de los electores, sino de los políticos.

Las sospechas de incredulidad por la aparente transición pacífica se evidenciaron en este final del sexenio, en el que a Fox no le permitieron los legisladores de la oposición que entrara al Palacio Legislativo de San Lázaro a leer su último informe de gobierno. Vergonzoso para los mexicanos resulta ver cómo la lucha por el poder tiene al país al borde de los años más salvajes de los principos de la democracia después de la revolución.

Fox recibió de la dictadura un país ya en crisis pero con las instituciones funcionando y al final de su sexenio las entrega en ruinas. Su gobierno y su partido aprendieron demasiado rápido los trucos del PRI para mantenerse en el poder, para hacer fraudes electorales perfectos, para comprar votantes, funcionarios elctorales y "ordeñadores" de urnas. Escogieron el camino más fácil, asociarse con maestros en técnicas de corrupción como Elba Esther Gordillo, especialistas en entrenamientos de "mapaches", que son profesionales que se dedican a cambiar los votos, falsificar las firmas y las listas de votantes de manera que es prácticamente imposible, que el tribunal electoral se tome el tiempo necesario para investigar si las firmas son falsas y si los votos fueron cambiados. López Obrador sabe de eso porque también fue priista.

En Los Angeles causó gran revuelo la confesión del popular locutor de radio Gerardo Lorenz, quien pidió perdón a su auditorio mexicano por haber sido un "mapache" y como compensación denunció la forma como eran entrenados estos personajes. Les enseñaban la complicada contabilidad que deberían hacer trabajando de día y de noche clandestinamente en el recinto donde se iban almacenando las urnas a la espera del conteo final. Ellos estaban perfectamente entrenados para hacer cambios contables perfectos en cuanto al número de sufragios. Destruían votos de la oposición y los cambiaban por boletas a favor del PRI. Cuando el IFE o el organismo electoral correspondiente hacían el recuento, el trabajo ya estaba terminado y gracias a esa sucia y generalizada técnica, el PRI siempre ganaba en los ayuntamientos, los estados y en la nación.

Pero uno se pregunta, cómo fue capaz el PAN de aprender esa depurada técnica en sólo seis años. La respuesta la tiene Elba Ester Gordillo y toda su pandilla de corruptos que se pasaron a las filas del poder sin importarles traicionar a su partido y lo que es peor, a los maestros que seguramente deberán cuidar las urnas la proxima vez que elijan a su líder sindical.

Las promesas de Fox de "no al dedazo" y a la corrupción cuando inició su mandato, validan los calificativos de Andrés Manuel López Obrador cuando lo llama traidor. Fox tenía muchas razones para traicionar sus promesas. Necesitaba urgentemente a un sucesor que no lo persiguiera legalmente al término de su mandato y para eso era absolutamente necesario que López Obrador no llegara al poder y que el nuevo mandatario se comprometiera a no perseguir a los hijos de su esposa Marta Sahagún, que según denuncias de la Cámara de Diputados, se enriquecieron de manera escandalosa de la noche a la mañana hasta colocarse entre los más ricos del país.

Quien escribe este artículo conoció de cerca a Marta Sahagún y a su familia, porque fue compañero de ella en los primeros años de la preparatoria en una escuela de Zamora, Michoacán. Su padre era un doctor que pertenecía a la clase media alta del pueblo. Se casó con Manuel Bribiesca, hijo de otro doctor también panista. Manuel nunca se distinguió por ser buen estudiante ni buen trabajador. Durante mucho tiempo Marta fue la que sacó adelante a la familia y luego dejó de lado los escrúpulos de católica prominente y se divorció para casarse con Vicente. Los hijos de Marta y Manuel no tardaron en hacer uso del avión presidencial para ir de compras al extranjero, por mencionar sólo uno de los muchos abusos que les permitió su mamá. En pocas palabras, la familia Bribiesca Sahagún nunca tuvo en sus cuentas bancarias un millón de pesos... y ¿cómo ahora tienen negocios de cientos de millones de dólares?

La labor de Marta al apropiarse del organismo "Vamos México" empobreció aún más a quienes vivían de la caridad pública y en su momento hubo denuncias de que pretendía utilizar los fondos millonarios de la fundación para convertirse en la sucesora de su esposo y aunque sus enemigos la bajaron de la nube, las cuentas de Vamos México siguen sin aclararse. Definitivamente, Fox necesitaba de alguien que le cuidara la espalda al terminar su sexenio y rompió su promesa de no hacer uso del "dedazo", al apoyar descaradamente y con las peores artimañas a Felipe Calderón, quien sin duda cumplirá el pacto si llega al poder.

Fox quiso inventar el hilo negro y convirtió el estado en una empresa. Para él México ya no era una república, sino una sociedad anónima de capital variable y vaya que el anonimato hizo que el capital fuera variando a la baja, pues su gobierno es el que ha alcanzado el mayor déficit interno en la historia, 63 mil millones de dólares según el reporte de abril de este año del Fondo Monetario Internacional (FMI). La adminsitración Fox quiere hacer creer que el déficit es apenas del 0.2 por ciento de esa cantidad, ya que el resto lo cubre con los sobreprecios del petróleo, que no han servido para dejar una derrama económica sobre la población. El organismo reportó que el año pasado México fue el país de Latinoamerica que menos bienestar económico dio a su población.

Intentó privatizar las pensiones de los jubilados y sólo consiguió provocar un gravísimo conflicto laboral que casi paraliza al país. Entregó los mandos del gobierno y las decisiones ya no políticas, sino empresariales, a sus amigos de Coparmex, del Consejo Coordinador Empresarial y del Consejo Mexicano de Hombres de Negocios que lo ayudaron a convertirse en presidente y a luchar ferozmente para que López Obrador no llegara al poder.

Lo acusan también de encabezar la conspiración para desaforar a López Obrador y juzgarlo para evitar que fuera candidato a la presidencia, cuando todos lo consideraban el futuro presidente de México y más tarde, el empresario Carlos Ahumada denunció desde La Habana la otra conspiración en la que se tomaron videos de funcionarios cercanos a López Obrador recibiendo dinero. Acusó de estar involucrados al entonces secretario de Gobernación Santiago Creel, al ex-procurador general de la República Rafael Macedo de la Concha, al senador Diego Fernández de Cevallos y al ex-presidente Carlos Salinas de Gortari. Con esa camarilla es de suponerse que Fox estaba enterado de la emboscada política.

Fox recibió un país con ganas de cambiar, de ser cada día mejor y de salir de la pobreza, pero a cambio Fox entrega una nación pisoteada, arruinada, humillada, con sus instituciones desprestigiadas, con ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. Para colmo, la Procuraduría General de la República lo está investigando ante la denuncia de que Fox no cumplía con los requisitos constitucionales para ser presidente. Según el periódico La Jornada, el acta de nacimiento de un hermano de Vicente Fox acredita a su padre como ciudadano estadounidense y a su madre como española. La constitución requiere que los presidentes y por lo menos uno de sus padres, sean nacidos en México.

Por otra parte, la manera como ha respondido López Obrador no es el camino para dar a los mexicanos esa solvencia y capacidad para hacer de Mexico una nación próspera, que no obligue a sus ciudadanos a emigrar, a robar, a delinquir ni a tomar las armas para luchar por la justicia. Los errores del PRD van encadenados al rigor de la intolerancia y cada vez resuenan más en todos los rincones del mundo y aumentan la tensión en México. Fox debe estar contento de que los novatos legisladores del PRD no le hayan permitido leer su informe de gobierno en San Lázaro y que le dieran la oportunidad de leerlo desde la casa presidencial, sin que lo interrumpieran, sin groserías tercermundistas y teniendo a todos los mexicanos con la atención cautiva en los televisores. Con esa equivocada actuación, los seguidores de López Obrador dan una muestra más de su intransigencia, que no soluciona los problemas de México.

La ironía más grande de todo esto es que, a la larga, el PRI podría salir beneficiado, si consigue reestructurar sus filas, devolver la esperanza y trabajar por la prosperidad del país.

(Ruvalcaba es escritor y periodista mexicano radicado en Los Angeles, California, donde trabaja como redactor de noticias de la cadena Telemundo y es columnista semanal invitado del diario Hoy).


Para recibir el boletín de Contacto con nuevos artículos...





Avisele a un amigo:
© CONTACTO Magazine

Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de este reportaje en medios impresos, radio y televisión, sitios web de Internet, CDs y otros medios de comunicación masiva.

Search Contacto Magazine:

Google: Yahoo: MSN:

Volver a Primera Página