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CUBA, Sección 21: Disidencia y Represión

Por MARCELO FERNANDEZ-ZAYAS

Como resultado del aparente cese de actividades hostiles de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) contra Cuba, desde hace años, los organismos de contra-inteligencia cubanos se han concentrado en las "actividades enemigas internas". La más importante y amenazadora: la disidencia. (1)

El servicio de contra-inteligencia cubano está dividido en varias secciones, la Sección 21 es una de las más activas en estos momentos. Su misión: vigilar, penetrar y manipular el creciente movimiento de disidentes cubanos.

Se califican como disidentes aquellas personas desafectas al régimen que abiertamente lo combaten por medios pacíficos. Muchos de estos disidentes son personas de buenas intenciones que arriesgan libertad y vida en pro de sus ideas; otros son agentes que trabajan para los servicios de inteligencias cubanos; en algunos casos, hay algunos oportunistas que hacen lucrativos negocios, en dólares, pretendiendo ser desafectos. El caso de los disidentes requiere un cuidadoso examen. (2)

La Sección 21 es parte del Ministerio del Interior (MININT) al mando del general Abelardo Colomé Ibarra. Al frente de esta sección se encuentra el "Coronel Agustín" cuyo verdadero nombre es coronel Armando Guirola. Este funcionario de inteligencia es un veterano del MININT que sobrevivió la "gran purga del 89" cuando el Jefe del MININT, general José "Pepe" Abrahantes fue encarcelado a raíz del fusilamiento del general Arnaldo Ochoa Sánchez y otros acusados de deslealtad y corrupción. Agustín, no sólo sobrevivió la purga sino que fue ascendido de grado por el nuevo jefe, Colomé Ibarra. (3)

Actualmente la Sección 21, en la declinante economía cubana, cuenta con grandes recursos humanos y económicos que ha despertado la envidia de otros sectores del MININT. Las oficinas de la contra inteligencia se encuentran localizadas en varios edificios o casas en la ciudad de La Habana. Las principales oficinas están en las calles K y 15, aunque se reporta que también existen otras en las cercanías del Hospital Militar, Carlos J. Finlay, en la ciudad de Marianao.

El trabajo de la Sección 21 se extiende a toda la isla y en ciudades de gran concentración de cubanos en el extranjero. Fuentes conocedoras informan que casi todos los grupos de disidentes de Cuba y el extranjero, han sido penetrados por agentes de la Sección 21, según afirma su dirigente, el coronel Armando Guirola "Agustín". Sin embargo, los disidentes a su vez, han podido penetrar esta agencia de contra-espionaje, por soborno o convencimiento, hasta el punto que se dificulta saber quien trabaja para quién.

Conocemos casos en que los agentes de la Sección 21 han informado, previamente, a las mismas personas que vigilan, de los reportes que someterán a sus superiores. ¿Qué hay en el fondo de estas acciones? Principalmente, corrupción y miedo al futuro. "Simplemente, el enemigo más grande que tiene el gobierno de Fidel Castro, no reside en el extranjero ni tiene un nombre propio. Vive en Cuba y es conocida por el nombre genérico de: Corrupción", afirmó un reciente desertor cubano de alto rango.

Es necesario aclarar la cuestión de los disidentes. Estas personas, intelectuales en su mayoría, están opuestos al régimen imperante en Cuba y están activos en su contra. Varían en su forma de pensar, pero los une una causa común: su oposición al sistema político imperante en Cuba. La mayoría de los "disidentes" actúan de buena fe y corren grandes riegos personales. Aceptan las reglas no escritas del juego: no reportar en la prensa nada acerca del Comandante en Jefe (Fidel Castro). El romper estas reglas equivaldría a un suicidio. Algunos, como en el caso de los autores de "La Patria es de todos": Vladimiro Roca, Félix Bonne, René Gómez y Marta Beatriz Roque, fueron más allá de lo permitido y se encuentran encarcelados desde el 16 de julio del 1997. (4)

Apenas una persona es conocida como "disidente" en Cuba, es expulsada de su trabajo y objeto de continua vigilancia. Los disidentes para subsistir y realizar sus actividades, tienen que contar con el apoyo de simpatizantes y familiares en Cuba y el extranjero. Los simpatizantes en el extranjero tratan de facilitarle los medios para sus trabajos, es decir, en la mayoría de los casos por envío de dólares para que subsistan.

¿Por qué el gobierno de Castro permite la disidencia? Por varios motivos, pero principalmente porque no puede suprimirla efectivamente. Otros motivos secundarios: dar apariencia de tolerancia a oposicionistas y no verse forzado a encarcelar a los mismos y aumentar grandemente la población penal de Cuba. Al mismo tiempo, cada vez que Castro quiere dar una señal de buena fe a un gobernante extranjero, promete liberar un reducido grupo de disidentes.

En este peligroso juego político, entra en acción la Sección 21 de la contra inteligencia cubana. De una pequeña sección en la década de los 80, se ha convertido en una de las más importantes en el presente. La Sección 21, se entrelaza con otras secciones de contra espionaje y con la Dirección General Inteligencia (DGI) encargada del espionaje exterior. Las disputas internas, entre los miembros de los servicios de inteligencia, son tan generalizadas, por motivo de territorio y jurisdicción, que se han convertido en una "pesadilla" burocrática para el jefe del MININT, Colomé Ibarra. Sin embargo, el problema mayor que existe es la corrupción en el seno de este ministerio, hasta el punto que está siendo investigada profundamente en estos momentos. (5)

La corrupción no se limita a los servicios de inteligencia, afecta a los gobernantes de la isla a todos los niveles. En las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia, el dios todopoderoso es "George Washington retratado en un dólar: todo en la isla tiene un precio", me aseguró un alto miembro de una organización de disidentes. "Nuestros vigilantes de la Sección 21, comparten, muchas veces, información de sus superiores y de la organización, por unos pocos dólares. Nos dejan conocer sus planes, agentes y órdenes por un precio, la disidencia se ha convertido en un negocio", me informó otra fuente. Muchas de las noticias que publican algunos de los periodistas independientes originan de fuentes gubernamentales. Lo único que tienen que hacer los periodistas es comprobar y actualizar la información. Los disidentes con contactos en el extranjero, que pueden obtener dólares, tienen casi garantizados sus trabajos informativos.

Curiosamente, los grandes donantes de dineros a la disidencia cubana son países europeos: Suecia, Alemania, Francia e Inglaterra entre otros. Los Estados Unidos debido la peculiar situación que tiene con Cuba evita, en lo posible, contribuir con grandes sumas. Castro, prefiere no protestar abiertamente de la ayuda europea a sus opositores, para no ahuyentar el turismo y comercio proveniente de Europa. Por otro lado, la ayuda europea es significativa, porque emana principalmente de instituciones social demócratas o demócratas cristianas. Es una ayuda ideológica, pero orientada a cambios evolutivos, pacíficos y a largo plazo.

Se estima que alrededor de 600 agentes de "plantilla" forman el núcleo permanente de esta sección, pero hay muchos más que colaboran con la misma por simpatía, coacción o miedo. Un desertor de este organismo, especializado en vigilancia visual, nos dijo que fue reclutado a los 19 años y que trabajó por espacio de 10 años en la misma, hasta que pudo escapar de la isla y dirigirse a New York donde reside con unos amigos. (6)

Esta fuente informó que la mayor parte de los agentes tiene un mínimo de educación pre universitaria, son jóvenes en su mayoría, hijos (as) de funcionarios del gobierno y tienen que pasar un riguroso adiestramiento. Este entrenamiento continúa mientras permanezcan en servicio.

Los miembros de todas las ramas del MININT disfrutan de poder, privilegios y prebendas que no están al alcance de otros funcionarios del gobiernos y las fuerzas armadas. Posiblemente, sean los más odiados de los funcionarios del gobierno castrista. Nuestras fuentes informan: el pueblo los teme, desconfían de ellos y viven, en la práctica, distanciados del resto de la población.

"Lo que motivó mi deserción, entre otras cosas, era el silencio. El silencio que se producía cada vez que me acercaba a un grupo de vecinos o personas que conocían de mi trabajo. Por otro lado, ver a los disidentes que vigilaba, que me miraban con más lastima que temor u odio era insoportable", dijo el entrevistado tristemente.

No todas las colaboraciones son productos del soborno. Hay otros funcionarios que proveen ayuda a cambio de la promesa: "no te olvides de mí cuando esto se joda". En otras palabras los disidentes se han convertido en vendedores de "pólizas de seguros de vida política".

La sección 21 trabaja tanto en Cuba como el extranjero tratando de penetrar y manipular los grupos de disidentes. El creciente número de visitantes a Cuba y el intenso uso de los teléfonos, imposibilita que el servicio de contraespionaje cubano pueda controlar efectivamente las actividades de los disidentes.

Después de varias entrevistas con disidentes y algunas personas conocedoras del tema he llegado a ciertas conclusiones primarias. Este es un genuino y efectivo movimiento de oposición al régimen castrista ya que mantiene viva la lucha interna. Los "periodistas independientes" realizan una labor muy importante al dar a conocer mundialmente lo que el régimen cubano trata de ocultar. La prisión de los cuatros dirigentes, autores del documento "La Patria es de Todos", se ha convertido en "causa célebre" tanto en Cuba como en el extranjero. El gobierno cubano ha popularizado el nombre y la causa de estas personas mucho más allá, posiblemente, de lo que ellas hubieran logrado por sus acciones de oposición libremente.

Si las condiciones políticas de Cuba no varían, la disidencia aumentará grandemente como reacción a la corrupción y el deterioro económico y político existentes en Cuba. La contra-inteligencia cubana y su Sección 21, han crecido en tal forma que han perdido eficiencia y ya no cuentan con el celo y disciplina que antes tenían. Se ha convertido en otro organismo burocrático generador de informes carentes de substancia y expuesto a la corrupción en forma mayor que otras dependencias. Los miembros de la disidencia abundan, tienen buena moral y algunos dólares con que trabajar. Y, sobre todo una perspectiva y confianza el futuro que sus vigilantes carecen. (7)

Finalmente, Fidel Castro reunió a la Asamblea del Poder Popular de Cuba, decidiendo agarrar el toro por los cuernos y suprimir el movimiento de disidentes, promulgando la Ley de Protección a la Independencia Nacional y la Economía de Cuba. Seguidamente, se presentaron ante un tribunal a los firmantes del documento, "La Patria es de todos" y los encontraron culpables. Inusitadamente, el día del juicio son encarcelados preventivamente los disidentes más conocidos. Y se tomaron grandes medidas de seguridad para que no hubiera manifestaciones de protesta ante el tribunal.

La seguridad fue tan rigurosa que estuvo presente en el lugar, dirigiendo a la policía nada menos que el Jefe de la Sección 21, coronel Agustín (Armando Guirola). Este aparece en una fotografía de la Prensa Asociada, publicada en El Nuevo Herald el 2 de marzo 1999, ilustrando un artículo de Pablo Alfonso sobre los detenidos. La fotografía tiene un grabado que dice: "Un agente de la Seguridad del Estado les ordena a dos policías que obliguen a la prensa a retirarse a dos cuadras del tribunal.

ANALISIS

La promulgación de la nueva ley y la condena del grupo de los cuatro, tiene lugar en momentos que el Ministro de Relaciones Exteriores, Roberto Robaina, y el vicepresidente, Carlos Lage, aseguraban al mundo que Cuba era un país "tolerante y estaba abriéndose al mundo". Con estas nuevas medidas Castro muestra que en Cuba impera una mentalidad de Bunker y un estado represivo. De esta forma nadie toma en serio ni a sus emisarios ni sus promesas.

¿Porqué Cuba tomó estas medidas en estos momentos? Esta interrogante es muy difícil de contestar. Castro es conocedor que sus acciones desencadenarán duras críticas de la Unión Europea y del Vaticano. Es una bofetada al papa Juan Pablo II. Es posible que haya tomado estas medidas para distraer la opinión pública de las recientes acusaciones de narcotráfico y de desarrollo de armas bacteriológicas.

No importando las motivaciones, Cuba se aísla más y es de esperar que comience una purga de gran envergadura. Posiblemente, el movimiento de disidencia sea más fuerte que lo que se pensaba. Castro ha convertido a los firmantes del documento "La Patria es de Todos" en figuras mundiales y víctimas de la violación de los derechos humanos.

(Fernández Zayas es consultor de diversas esferas federales de Estados Unidos. Radica en Washington D.C.).

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