La
Navidad en España y América Latina
Por
ALEIDA DURAN
Navidad y Año Nuevo son motivo de celebraciones
en todo el mundo cristiano; pero problablemente los festejos más
pintorescos, variados y salpimentados sean aquéllos que tienen
lugar en España y los países colonizados por los españoles.
La celebración de la Navidad ha variado a través
de las centurias transcurridas desde la colonización. Las
primeras tradiciones traídas de España al Nuevo Mundo
fueron castizas, pero más tarde se acriollaron y cada región
las revistió con su propio sabor local. Sin embargo, las
devociones religiosas, los cantos, las oraciones en honor de la
Sagrada Familia, continúan festejando el milagro de Belén.
A pesar de la influencia de Estados Unidos a través
de la televisión que llega a Hispanoamérica, en sus
naciones la mayor parte de los niños aún esperan ilusionados
que los Reyes Magos les traigan los regalos que ellos les pidieron
en su carticas. Posiblemente Santa Claus reciba escasa correspondencia
de España y de la América al sur del Río Grande.
En España, hasta hace algunos años,
la Navidad no se celebraba intercambiando presentes, por lo que
en los días precedentes a ella el
ajetreo es de gente divirtiéndose, no buscando regalos en
los comercios. Allí es una fiesta de alegría. Es
a los necesitados, a las personas de respeto y a las que han
hecho algo por otros a quienes se regalaba. Hoy día, España
se ha sumado a la febril actividad del consumo, con hábitos
similares a los del resto de Europa.
A continuación, ciertos rasgos destacados de
las celebraciones en algunos de los países de América
Latina:
MEXICO
Las celebraciones del nacimiento de Jesús en
México tienen un colorido muy festivo. Alegría desbordante
y profunda fe religiosa. Son famosas sus posadas, que comienzan
nueve días antes de Navidad y representan el peregrinaje
de José y María buscando una posada en la que ella
pueda alumbrar a su hijo.
Se trata de grupos más o menos grandes, en
procesiones iluminadas con velas y precedidas por niños que
llevan un nacimiento de barro cocido. Pueden visitar uno o más
hogares y siempre cantan unos versos a nombre de José pidiendo
posada. Los de la casa responden que no hay y, después de
la "conversación" cantada entre los "peregrinos" y los "posaderos",
finalmente éstos abren la puerta y les ofrecen tamales, atole
de chocolate (bebida caliente a base de harina de maíz y
sabor de chocolate) y otras golosinas. Los niños reciben
siempre dulces y regalitos previamente colocados en una piñata.
Como son diferentes grupos visitando distintos hogares,
las calles resuenan con la alegría contagiosa de un jolgorio
de carnaval.
El día de Navidad se celebra una misa solemne
y los festejos continúan hasta la Epifanía, cuando
los tres Reyes Magos pasan en el silencio de la noche dejando regalos
para los niños.
CENTROAMERICA
La Navidad en los países de América
Central es bastante similar a la de México, con muy ligeras
diferencias. La guatemalteca Lucía Molina, oficinista, dice
que en su país las fiestan comienzan el 12 de diciembre,
día de la Virgen de Guadalupe, patrona de México y
de las Américas. Como la mayoría de la población
es de origen maya, o mestiza (maya-española), a muchos niños
se les viste como indígenas y tocan con palillos un tambor
característico hecho de caparazón de tortuga, mientras
todos comen pasteles y beben atole. Este puede saber a chocolate
o estar aromatizado con sabores de frutas. Durante toda la temporada
la Iglesia Católica tiene un lugar preponderante, igual que
los nacimientos y los relatos bíblicos.
En El Salvador, como en México, se presentan
las pastorelas, dramas medievales que fueron traídos de Europa
por los españoles durante la conquista. Aunque conservan
el tradicional mensaje, su lenguaje ha sido modificado con el paso
de los años. Son presentadas en lugares públicos,
como los parques, o en las iglesias. Sus temas son el nacimiento
de Jesús y la peregrinación de los pastores hacia
Belén.
Rosenda Majano, quien nació y vivió
en el campo en El Salvador hasta que emigró a Estados Unidos
hace unos años, dice que desde meses antes de la Nochebuena
las familias comienzan a engordar, unas un pavo, otras gallinas
criollas. También, antes de ese día, la gente reúne
toda la basura de su casa, incluyendo muebles inservibles y hacen
con todo ello grandes fogatas en los patios.
Las posadas se repiten aquí y quienes reciben
brindan tamales de harina con pollo o con cerdo. Por todas partes
estallan cohetes.
Los católicos van a la Misa del Gallo (o a
la del día siguiente, Navidad). Para la cena de Nochebuena,
se sirve el pavo (o las gallinas), pupusas (tortillas con especias,
tomate y carne de res o pollo) y, según ella, "los que pueden"
sirven ensaladas además.
En San José de Costa Rica, en el día
de Navidad la ciudad se ilumina de manera muy especial, a lo cual
se añaden las luces de Bengala, cohetes, fuegos artificiales.
Abren parques de diversiones con toboganes, carruseles, ruedas de
la fortuna. Para los adultos hay ruletas, tiros al blanco y toda
clase de juegos de azar. Se presentan corridas de toros mansos con
toreros aficionados, partidos de fútbol y carreras de ciclistas.
Todo esto, después de los bailes populares y familiares que
siguieron a la cena de Nochebuena.
En Panamá se organizan concursos para premiar
los esfuerzos de los ciudadanos en el ornamento navideño
de sus calles y barrios, y se arman nacimientos en las calles.
EL CARIBE
En Puerto Rico, República Dominicana y Cuba
(exceptuando esta última en un período de varias décadas),
la Nochebuena tiene diferencias muy pequeñas: en las tres
hay Misa de Gallo y, tras ésta, la cena con puerco asado,
fricasé de pollo o de gallinas de Guinea, congrí (arroz
con frijoles negros), plátanos verdes fritos, ensalada, turrones
españoles y dulces hechos en casa, en Cuba; más o
menos lo mismo en Puerto Rico pero el arroz es con gandules y los
deliciosos pasteles (con plátano verde molido y carne, envueltos
en hojas de plátano).
La Navidad fue suspendida en Cuba desde los primeros
años de la década de 1960 y eliminada oficialmente
del calendario a partir de 1970. Hace pocos años, como preparación
a la visita del Papa Juan Pablo II, el gobierno permitió
una pequeña apertura religiosa.
"La gente muy religiosa nunca dejó de celebrar,
a veces de manera oculta, la Navidad. Ahora ya la celebración
es imparable. Las iglesias se repletan y los que tienen dólares
pueden comprar arbolitos y comestibles", dijo María López,
quien regresó a principios de este mes de visitar a su madre
en La Habana.
AMERICA DEL SUR
En pueblos del Departamento del Cauca en Colombia
existe una costumbre de origen muy antiguo. Trovadores llamados
chirimias recorren las calles entonando villancicos que son acompañados
con música de flautas. Al terminar sus cantos, los oyentes
les recompensan con algunas monedas y los trovadores continúan
su jornada hacia otra zona.
En Venezuela el 25 de diciembre es un día para
estrechar lazos familiares y amistosos; se visitan unos a otros.
En estos dos países los regalos son traídos a los
pequeños nada menos que por el Niño Dios.
En Sicuani, Perú, la fiesta de los Reyes Magos
se ha apartado del significado religioso. Los Reyes representando
tres culturas compiten en carreras de caballo. Si gana el rey blanco
español, es señal de pobreza y malas cosechas. Si
la victoria es del rey negro, el pueblo sufrirá terribles
epidemias. Solamente la victoria del rey indio les asegura felicidad
y abundancia.
En las grandes ciudades de Argentina y Brasil se han
importado el nevado arbolito de Navidad y el muerdago que, junto
con el Nacimiento, adornan las ciudades, las tiendas y los hogares.
Para recibir el boletín
de Contacto con nuevos artículos...
© CONTACTO Magazine
Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total
o parcial de este reportaje en medios impresos, radio y televisión,
sitios web de Internet, CDs y otros medios de comunicación
masiva.
Volver a Primera Página
Visitar el Directorio Comercial Clasificado
|