Desmienten a Rigoberta Menchú
La Premio Nóbel de la Paz, Rigoberta Menchú, indígena guatemalteca cuya lucha por la reivindicación de los derechos de su pueblo y sus denuncias de los atropellos a que éste ha sido sometido por los militares de su país son bien conocidos, ha sufrido un duro golpe luego de revelaciones que desmienten afirmaciones fundamentales hechas por ella en su libro Me llamo Rigoberta Menchú y asi me nació la conciencia.
En un largo artículo, el corresponsal del diario The New York Times, Larry Rother, da cuenta de las investigaciones hechas por el antropólogo norteamericano David Stoll, quien en otro libro, "Rigoberta Menchú and the Story of All Poor Guatemalans", concluye luego de 120 entrevistas y pesquisas en archivos, que la líder indígena "no pudo ser testigo de ciertos hechos que ella dice" debido a que describe "experiencias que nunca tuvo".
Uno de los hechos más demoledores que narra Stoll es que Menchú no era una india sin educación que debió dictar su libro a otra escritora como siempre ha dicho, y que no aprendió español hasta muchos años después, sino una joven que recibió instrucción por lo menos hasta la enseñanza secundaria, según atestiguaron monjas que contribuyeron a su formación escolar.
El diario The New York Times, ante hechos tan controversiales, decidió hacer su propia investigación y envió a Rother a las zonas donde vivió Menchú, algo que ya había hecho Stoll. Ex compañeros y ex compañeras de estudio de la Premio Nóbel, familiares, una media hermana y un hermano mayor de ella, así como las monjas coincidieron en afirmar que lo narrado por Menchú en su libro fue "fabricado" o "exagerado seriamente".
Otro hecho fundamental de la vida de Menchú que aparece en su libro, una disputa por los derechos de las tierras en las que vivía su familia, fue en realidad un antiquísimo conflicto familiar entre su padre y otros parientes, y no una batalla contra los poderosos terratenientes de origen europeo, como ella ha afirmado todos estos años desde la publicación de su libro en 1983.
Asimismo, la muerte por hambre de un hermano menor de la dirigente indígena, es un hecho que nunca ocurrió, como tampoco existió tal hermano, afirman Stoll y The New York Times, basándose en relatos de vecinos y familiares. La anécdota de otro hermano, que según Menchú fue quemado vivo mientras la familia era obligada, inclusive ella, a presenciar el asesinato, tampoco sería exacta ya que dicho hermano habría muerto en otras circunstancias, sin que la familia estuviese presente.
Tampoco pudo ser una combatiente clandestina de la guerrilla guatemalteca mientras trabajaba ocho horas en plantaciones agrícolas debido a que según las fechas y edades suministradas por ella en su libro, los primeros constituyen momentos en que se hallaba en un colegio católico en calidad de estudiante, de acuerdo con las monjas y compañeros de estudios entrevistados por Stoll y The New York Times.
Ante estos desmentidos, en septiembre de 1998, Menchú defendió su
libro y dijo que se sentía "orgullosa" de su testimonio. "Han
salido cerca de 15 mil reseñas del libro en todo el mundo hechas por
personas que lo han leído y han hecho comentarios". Añadió que
no podía revisar todas esas críticas.
"Nunca reviso esas reseñas, no niego ni contradigo lo que dicen
los libros acerca de mí", agregó subrayando que estas
revelaciones son "parte de una campaña política racista".
En su extenso artículo, Rother entrevistó inclusive a Geir Lundestad, director del Instituto Noruego del Nóbel y secretario permanente del Comité Noruego del Premio Nóbel, quien dijo vía telefónica desde Oslo que estaba enterado del libro de Stoll y no tenía razón alguna para dudar de su veracidad. Sin embargo, advirtió que "está fuera de discusión la posibilidad de revocar el premio" a Rigoberta Menchú, debido a que el galardón no se había concedido específicamente por el libro.
El Times admite en su artículo que no hay dudas de que Menchú y
su familia, así como la enorme comunidad indígena de Guatemala
sufrieron rigores extraordinarios durante los 30 años de guerra civil
en aquel país centroamericano.
© CONTACTO Magazine - Publicado
en enero de 1999

