Juan Gabriel en la Prensa
Opiniones de Cronistas del Mundo del Espectáculos
En estos 35 años de carrera musical, Juan Gabriel ha despertado elogios
y críticas de los medios comunicación. Como todo artista grande,
ha sufrido intrigas de la prensa pequeña, y crónicas fabulosas
y equilibradas de la gran prensa.
A propósito de un concierto ante más de 50 mil personas en el
Estadio Azteca de la Ciudad de México, a finales de los 90, el cronista
del diario El Universal, Jorge Luis Berdeja, dijo del cantautor: "Ni
duda cabe Juan Gabriel, ¿alguien en este planeta no sabe que es compositor
y cantante?, es el indiscutible -indisputable- ídolo de las masas del
fin de siglo mexicano".
Berdeja agrega que Juan Gabriel "suena en la cantina, en el micro, en
los cuartos de hotel de paso, 'Oh, qué será, qué será,
que anda susurrando por las alcobas, que anda en las cabezas, anda en las
bocas...', ya lo dijo Chico Buarque de Holanda, la pasión y desamor
como epílogos del gran amor son la marca de la casa Juanga: pura y
recontrapura pasión, una bola de sentimientos que no sabemos expresar
y que el cantor tradujo para nosotros con nuestras propias palabras".
En ocasión de otra de sus memorables actuaciones, el cronista Ricardo
Hernández describió la presencia de Juan Gabriel en el escenario
como "uno de los máximos ídolos de la música mexicana,
de la actualidad, quien a su vez, recordó a otro grande como fue José
Alfredo Jiménez, quien meses antes de su muerte (hace más de
25 años), vaticinó que Alberto Aguilera (Juanga) sería
uno de los grandes cantautores de nuestro país y de América
Latina".
El cronista Raúl Fajardo, de México Hoy, calificó al
maestro de "un monstruo de los escenarios, con un oficio sin límites
para conducir a los espectadores por diversos estados emocionales: de la euforia,
al dolor, a la tristeza, al grito festivo".
Por su parte, el cronista Leopoldo Guerrero lo visitó una vez en su
mansión de Tecamachalco para una extensa entrevista, en el momento
en que Juanga había abandonado la firma discográfica RCA, en
1978. Le preguntó al artista que si no creía que alguna gente
pudiese pensar que "era un malagradecido al abandonar RCA, compañía
en la que estuvo seis años y en la había obtenido todos sus
éxitos" hasta aquel momento.
Juan Gabriel respondió: "de ninguna manera creo haber sido un
malagradecido... más bien yo considero que tuve astucia... hicieron
su política... no me gustó eso y cuando a mí no me gusta
una cosa, pues la dejo... para que voy a estar en una compañía
si ya no estoy a gusto... que tengan ahí todo mi catálogo no
me importa, porque lo puedo superar... si me he superado yo en lo personal,
por qué no habría de superar un catálogo que es una cosa
material".
El también cronista mexicano del espectáculo Pedro Miguel Morales
reveló otra faceta del compositor e intérprete, en la década
de los 80: "Juan Gabriel, la persona, el artista, el ciudadano, es el
centro de polémicas y discusiones en torno a su innata facilidad para
componer temas musicales de éxito, así como por ser el Midas
que ha resucitado a cantantes que se daban por muertos, artísticamente,
o por colocar a otros que se inician en el ambiente".
Agrega Morales que "alegre, folklórico, centrado, Juan Gabriel
dista mucho de ser el artista que ha sido calificado por algunos medios de
información como "chocante", "pedante" y "altanero",
sobre todo después de que el juarense se negó sistemáticamente
a ser entrevistado, como una actitud defensiva por los constantes ataques
de que es objeto".
Es también a través de los medios que nos enteramos de muchos
detalles, verdaderamente importantes de la vida y el trabajo de los artistas.
Idalia Barrera, cronista del diario mexicano Reforma, narra en una entrevista
con Juan Gabriel, publicada el 31 de marzo de 2006, poco después de
la muerte de Rocío Dúrcal, que fue el cantautor "quien
impulsó a Rocío a cantar con mariachi, y convenció a
los ejecutivos de la disquera con la que entonces trabajaba de que grabara
temas de su autoría, ya que no confiaban en el proyecto". La relación
profesional y de amistad entre Rocío y Juanga se inició en 1977
y duró hasta la muerte de la famosa intérprete española.

