
La Soberbia del Poder Absoluto
“Aún cuando declararon nuestra independencia de Inglaterra los
fundadores reconocieron los peligros de cambios imprudentes en lo que se
refiere al gobierno”
Mark R. Levin (“Liberty and Tyranny”)
La inmensa mayoría de la gente nunca relaciona el poder totalitario con
la democracia y sustenta la idea absurda de que ambos conceptos son polos opuestos
o formas de gobierno irreconciliables. Esta confusión es común,
aún entre personas supuestamente educadas.
Con una sólida mayoría de varios millones de votos sobre su contrincante
republicano en las elecciones presidenciales de noviembre del 2008, el Presidente
Barak Obama es un gobernante democrático por definición. Sin embargo,
cuando se considera el extraordinario poder agregado a su discreción desde
su investidura como presidente, también es el jefe de estado más
absoluto que ha tenido Norteamérica desde su independencia. Es saludable
recordar que el poder del estado siempre crece en exacta proporción inversa
a la autonomía individual de los ciudadanos.
Sabemos que lo que se ha dado en llamar en círculos políticos “la
presidencia imperial”, no empezó con Obama. La primera manifestación
de insaciable apetito de poder en una república como ésta es la
aspiración a dos o más períodos presidenciales. Este se
desarrolla siempre después de una sólida victoria electoral. Tradicionalmente
no se contemplaban más de dos períodos. Franklin Roosevelt fue
el único presidente en obtener más, habiendo servido tres y parte
de un cuarto al morir. Incluso mucho antes de ser electo presidente y antes de
surgir la crisis que le diera la victoria, Obama recalcó que su plan de
gobierno necesitaría más de un período para implementarse
cabalmente.
Tratando de evitar en el futuro los excesos del poder ejecutivo, el Congreso
limitó el número de períodos presidenciales a dos durante
la administración del Presidente Dwight Eisenhower. Esto no disminuiría
la enorme influencia de la Casa Blanca sobre las decisiones de ese mismo parlamento,
extremo demostrado por Lyndon B. Johnson, quien retorció brazos legislativos
con resultados políticos impresionantes.
El escándalo de Watergate y la resultante renuncia del Presidente Nixon,
aparentaron poner fin a la era de “la presidencia imperial”, retornando
las instituciones de la República al respeto por las limitaciones constitucionales.
La influencia que ejercitara Reagan en las decisiones de un Congreso dominado
por el partido opositor, tuvieron más relación con su gran popularidad
y habilidades persuasivas que con la clásica torcedura de brazos a la
Lyndon Johson.
Súbitamente el desastre económico que se desatara en los últimos
meses del 2008 hizo posible que un ideólogo “liberal” y activista
de la maquinaria demócrata de Chicago, hasta entonces desconocido a nivel
nacional, ganara la presidencia con un margen sólido. Lo suficientemente
sólido como para que Obama se sientiera capaz de proponer un aumento enorme
de los poderes ejecutivos. Que la agenda de Obama nada tiene que ver con reformas
y todo con la soberbia del poder me fue evidente con una simple respuesta suya
a una pregunta del “anchorman” Charles Gibson durante un debate con
la entonces Senadora por New York, Hillary Clinton.
Al indicar Obama que favorecería el aumento de impuestos a las ganacias
de capital, Gibson le preguntó si sabía que históricamente
aumentar dicho impuesto siempre ha resultado en disminución de recaudaciones.
La respuesta del entonces Senador Obama me indicó que el candidato era
un ideólogo izquierdista. Dijo Obama: “...Its a matter of fairness…” (“...se
trata de un problema de justicia...”).
En otras palabras, al escoger entre el sentido común y la ideología
colectivista (no sé si Obama es o nó marxista, pero sus acciones
lo delatan al menos como colectivista), la ideología debe prevalecer siempre.
Entre mayor poder para el estado y el beneficio popular, de acuerdo a Obama el
pueblo siempre debe llegar segundo.
Para mayor abundamiento observe el lector la presente situación del Estado
de California donde resido. El actual Gobernador, cuyo nombre omito porque siempre
tengo problemas deletrándolo, llegó a esa posición como
resultado de las propuestas de incrementar impuestos por el anterior Gobernador
Davis (otra buena perla). Después de dos períodos del presente
Gobernador, apoyado por las sanguijuelas de la Asamblea y el Senado estatales,
han logrado con sus gastos deficitarios la bancarrota final de un estado que
era el mejor de la Unión cuando llegué aquí a fines de 1963.
Ahora tanto ese parlamento estatal como el Gobernador han decidido duplicar los
impuestos, incluyendo los mismos renglones por los que Davis fuera sólidamente
rechazado por los votantes. Pero ahora viene lo mejor: ¡Obama al rescate!
Del llamado “programa de estímulo”, aborto económico
que será pagado finalmente quizás por la quinta generación
de nuestros descendientes, entre 6 y 7 mil millones se dedicarían a California.
Sin embargo, quizás no. Sucede que varios miembros de la minoría
en el Parlamento del Estado tuvieron la encomiable iniciativa de cortar unos
74 millones de dólares en gastos. Esos cortes no son vistos con buenos
ojos por las todopoderosas uniones laborales (sindicatos) que fueran tan efectivas
recaudando para la campaña presidencial de Obama. Consecuentemente, de
acuerdo a las noticias que oigo mientras escribo esto, ¡la Casa Blanca
afirma que si no se eliminan los mencionados cortes presupuestarios, no habrá “estímulo” para
California!
¿Alguien duda que esos cortes del presupuesto serán eliminados? ¿Alguien
duda que el Presidente Obama rige sobre un imperio tan corrupto y todopoderoso
como el de George III?
© Hugo J. Byrne
La Columna de Hugo J. Byrne
Fiesta
Latina - Contribuciones de los hispanos a EE.UU.
Café Impresso (otras columnas)
Para
recibir el boletín de Contacto
con nuevos artículos...
©
Contacto Magazine
Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial
de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos,
radio y televisión, libros, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros
medios de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia
de reproducción del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar
una solicitud al editor.
América-Mundo,
Arte y Cultura, Espectáculos,
Ciencia y Salud, Latinos
en EE.UU., México, Cuba,
Tecnología, Un
Poco de Humor, Comida
Latina, Portada,
Directorio Comercial
Clasificado

