


Obama: ¿Mesías o Galimatías?
La Real Academia Española de la Lengua define
así “mesías” y “galimatías”:
MESÍAS
2. Sujeto real o imaginario en cuyo advenimiento hay puesta confianza inmotivada
o desmedida. GALIMATÍAS 1. Lenguaje oscuro por
la impropiedad de la frase o por la confusión de las ideas. 2. Confusión,
desorden, lío.
Las maniobras de los políticos los revelan mejor que sus palabras.
Un ejemplo es la conmutación de la sentencia del convicto Esteban
Núñez por el ex-Gobernador de California Arnold Schwarzenegger,
en su último día en el poder.
Esteban, hijo del demócrata ex-Vocero de la Asamblea de California
y aliado de Schwarzenegger Fabián Núñez, había
sido condenado a 16 años de prisión en 2008 por un homicidio
voluntario del que se declaró culpable. Schwarzenegger conmutó su
sentencia a 7 años. Era su potestad. A diferencia de Clinton, quien
decretó inmunidad para el prófugo Rich, la conmutación
de Schwarzenegger a Núñez fue legal. A pesar de eso, actuando
así también evidenció su condición de granuja.
No se comunicó con el Fiscal de San Diego que procurara la sentencia
original, ni con los familiares de la víctima. Regresemos al diccionario:
GRANUJA 1. bribón, pícaro.
Definir a Schwarzenegger es fácil: fue electo gobernador por sus promesas
de reducir gastos y usar políticas fiscales solventes después
del “recall” de Davis. Pero el “Gobernator” triplicó la
deuda que nos legara Davis, dejando a California en una virtual bancarrota.
No lo hizo solo: tuvo la entusiasta cooperación de los demócratas,
su “oposición leal” del Senado y la Asamblea de California.
Identificar al Presidente Obama no es tan fácil. No debe subestimarse
a quien saliendo de la nada derrotó a la formidable maquinaria demócrata
de Clinton en las primarias del 2008. Existen fuerzas poderosas respaldándolo
y si escarbamos algo podemos identificarlas.
También podemos determinar algunas características personales,
con la evidencia que poseemos. En primer lugar sabemos que miente. En un “videotape” de
CNN de una de sus más recientes campañas electorales (para
senador o presidente) y haciendo referencia a la ayuda federal a veteranos,
Obama afirmó que su padre había “regresado de la Segunda
Guerra Mundial”.
El padre biológico de Obama, era niño en 1939 y lo seguía
siendo en 1945. Soetero, su padre de crianza durante sus años de Indonesia,
era sólo un año mayor, o más joven que Obama padre.
En consecuencia es físicamente imposible que uno de ellos hubiera
participado de esa guerra. ¿Es concebible que Obama desconociera
esto? No.
Peor es lo que ha hecho y dicho como presidente. En visita a Europa, antes
de su investidura y en viajes posteriores, se deshizo en disculpas por las
pasadas “acciones arrogantes” de Norteamérica, previas
a su mandato. Aunque tardíamente, Obama parece percibir que la mayoría
de los norteamericanos rechazan esa actitud: en reciente rueda de prensa
en Chile le pidieron que disculpara a Estados Unidos por su apoyo a Pinochet.
Obama rehusó. ¿Inconsistencia? En caso que lo sea es para su
crédito.
Ninguna otra lo es y su política energética es una antología
de contradicciones. A raíz del derrame del Golfo, Obama impuso una
moratoria a nuevas perforaciones en las costas nacionales, pero las predicciones
apocalípticas de los efectos del derrame resultaron falsas y fue levantada.
Sin embargo, a nadie en Estados Unidos se le ha extendido desde entonces
permiso a perforar.
En Brasil Obama ofreció un subsidio millonario al conglomerado Petrobras
para extraer crudo en el mar. Dicen que ese ofrecimiento del erario público
incluía un permiso para perforar en el Golfo, pero no lo he confirmado.
Sin embargo, si la reticencia de la administración a que negocios
norteamericanos perforen en el mar se basa en la protección del medio
ambiente, ¿acaso es menos peligroso que entidades extranjeras hagan
lo mismo? La extracción doméstica de crudo se ha reducido en
220,000 barriles por día.
Quizás Obama considere que Petrobras por ser en parte propiedad estatal
carioca, no es realmente un “negocio”. Quizás también
crea que los negocios y las ganacias son peligros de los que deba proteger
al pueblo. Los más de 20,000 obreros parados y los cientos de negociantes
arruinados en las costas de Luisiana y Alabama a causa de la moratoria, la
detestan. Al mismo tiempo Obama ha afirmado que ningún mecanismo económico
supera a la empresa privada generando prosperidad. ¿Hay alguna confusión
en esto? Si consideramos la retórica de Obama sobre “independencia
energética” utilizada en dos discursos bicamerales de dos años
sucesivos, ¿tiene sentido que les manifieste a los brasileros nuestros
grandes deseos de adquirir su crudo?
La incongruencia de la presente administración toma extremos cantinflescos
en asuntos de interés nacional, como la guerra en que estamos involucrados
en Libia: “¡Gadahfi tiene que irse!” Eso afirmó el
presidente en público varias veces, la última, hace escasamente
una semana. Ayer dijo en su discurso sobre el conflicto que “cambiar
el régimen no forma parte de nuestros objetivos.” ¿Cómo
puede alcanzarse un objetivo sin el otro?
Su proviso de no usar tropas terrestres de Norteamérica en Libia está en
conflicto con las declaraciones de prácticamente todos los expertos
en el tema: cómo en Afganistán al principio de la contienda,
no es posible determinar los objetivos tácticos de los misiles “cruise” y
prevenir “colateral damage” con efectividad sin la presencia
firme de soldados especialistas en el terreno. Dramatizando ese tema el dictador
libio ha puesto de nuevo a los insurgentes en retirada. Ha recuperado por
la segunda vez una población y defendido con éxito otra. Se
aprecia en los videos a los rebeldes poniendo pies en polvorosa en dirección
este.
La solución que parecen contemplar Obama y Hillary consiste en darles
armas a los oponentes de Gaddafi. Armar a esa facción puede resular
tarea larga, difícil y muy costosa. No es lo mismo malgastar munición
tirando al aire y exponer a los infelices nómades beduinos a los plomos
que descienden desde la altura sobre el terreno abandonado por los soldados
de Gaddafi, que combatir a un ejército con efectividad y posibilidades
de victoria. Para obtener eso es necesario disponer de guerreros con entrenamiento,
disciplina y espíritu castrense. Eso amigo lector, no se adquiere
en días ni en semanas.
¿Sabe la mano diestra lo que hace la siniestra?
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