

Entre 2 Alexs: la otra cara del
Rock
La cara sucia, el descarado, sin lana y con frío y encuerado... la otra
cara del rock, trataron de ignorarla desde que Televisa dijo "hágase
el silencio" y el silencio se hizo por la sencilla irreverencia de que Ricardo
le mentase la madre al que no cante. Avándaro fue una bomba de tiempo
contra la cual continuamos luchando porque la cosa era más compleja que
una mentada de madre...
Para los anales del rockanrrol en la astrología de Hollywood digamos que
la distancia entre lo que iba a pasar y lo que sigue pasando se mide con la misma
vara que la distancia entre Alex Lora y Alex Syntek.
Les cuento que Syntek se presentó un lunes 8 de noviembre en el Palace
(ese antro de lujo que ahora se llama Avalon Theater) después que el domingo
7 se reventaba Lora en el Sports Arena (ese rodeo para vacas sagradas en Los
Angeles).
Ahora ya se le puede mentar la madre a cualquiera siempre que sea en Spanish
porque el sistema FCC de censura estadounidense sólo se gasta el salario
de dos censores en la nación para que revisen todo lo que hablamos en
castellano.
Lora, que si tocó en Avándaro, ha masterizado el éxito en
esta metrópolis del espectáculo mundial y su concierto del domingo
fue bien comercial con Cucuy de la Mañana, portero Jorge Campos y todo,
pero le quedó muy bonito (además que Heineiken es mejor chela que
Budweiser).
Lora (como Fidel Castro o casi todos los líderes de los pobres) viene
de una familia con lana, pero se ha convertido en la conciencia de los chilangos
desposeídos, emigrantes y desmadrosos en cualquier parte del mundo.
Lora se ha desarrollado muy bien en el noble oficio de recoger billetes y por
eso su desplazamiento desde la República de las Tranzas hacia la República
de las Hamburgüesas ha sido todo un éxito estratégico y sicodélico
que las tribus del DF van a aplaudir hasta el día en que se mueran aunque
les cueste $50 que fue lo que cobraban la entrada al concierto.
La Revolución de Emiliano Zapata y La Fachada tuvieron gabachos por la
misma razón que las bandas sinaloenses traen músicos alemanes.
Hace treinta años le decían en México "rock Chicano"
porque Peace and Love y los demás cantaban las rolas en inglés.
Creo que eso de venir a rockanrrolear a USA es "ir a bailar a casa
del trompo", como dicen en mi pueblo; pero cuando cualquier disparate
se desarrolla chido durante medio siglo, hay que reconocer que lo que iba
a pasar ya esta pasando.
Lo que si recuerdo es que Lora es legítimo y como dijo en una entrevista
"no soy monedita de oro, así que no le puedo gustar a todo
el mundo". La otra cara del rock la trae Syntek con su cara de nene
fresa y una destreza musical que supera con creces las rolas del rock urbano
estilo TRI.
En 1990 cuando fui el productor de un concierto en el Sport Arena donde presentamos
a Lora junto a Kenny y los Eléctricos, Los Fabulosos Cadillac, Alejandra
Guzmán y otros, se me ocurrió hacer una rifa de "La Guitarra
de Lora"... ahora con la ayuda del CuCuy están volviendo a rifar
la guitarra de Lora a beneficio de los niños minusválidos. Ojalá que
les vaya mejor, porque hace quince años casi no vendimos boletos y nos
salió cara la guitarra.
Vimos desfilar al hombre que le salió un chipote en la frente y dicen
los promotores que fueron 7,500 personas pues parece que no contaron bien así que
me quede esperando por una cifra oficial. Lastima que Norma Valdez tuviera sonido
apagado pero fue bueno ver invitado a Mariano Soto que fue el baterista original
del TRI.
"Nosotros somos la fuerza que ha hecho a los Estados Unidos la Nación
más grande del mundo", dijo Lora.
Se me hizo chido que la primera edición de Bazuca trae en la portada al
Alex Syntek. Por esto la raza en el Sports Arena llenó los botes de basura
con la flagrante edición, mientras que el publico que llenó
el Avalon hubiese conservado por el resto de sus días la Bazuca.
Claro, esto no tiene nada que ver con Bazuca, que es una excelente publicación
de bolsillo que estoy seguro hará millones de dólares; debuta un
producto genial fabricado con dinero, lástima que no esté
fabricado con talento y que escriban tan mal (si tiene dudas lea el editorial
porque tantas faltas de ortografía y redacción, no se vale).
Siguiendo con nuestro cuento les digo que aunque cualquier Pablo Milanés
tiene su Yolanda, digamos que, los que comprendemos la mediocridad de Lora como
compositor musical, no podemos ignorar que transmitiendo en cierta trovadoresca
dimensión, esta Triste Canción de amor puede afirmarse que junto
a Yolanda, son las dos mejores canciones de amor del siglo XX.
En fin que "se juntó el hambre con las ganas de comer"
y durante la función anotamos el nombre de cada una de los miles
de personas que asistieron al concierto de Alex el domingo y pudimos comprobar
que ninguno de ellos se fue a gastar los $30 que costaba la entrada al
concierto de Alex el lunes en Hollywood, y viceversa.
Es que son dos mundos inversos sin reversos que como caminos que se bifurcan
en este jardín infinito, conducen al mismo lugar: México lindo
y querido. Syntek domina los teclados como si fueran una guitarra y es el
único ser capaz de ignorar a la guitarra en el rock y sonar chido,
como hizo cuando se separó del guitarrista de Gente Normal y tocaron
los teclados de Alex y la batería de Michelle. Un tremendo desafío
del yucateco en El Lugar Secreto cuando inventó su rockanrrol de
teclados y batería, sin guitarra.
Ya Michelle no esta en la batería, sino Julio Morán (que era el
baterista de Cita y sus Muñecas Rotas) pero no me doy cuenta cuál
de los dos fue quien grabó en Sexo, pudor y lagrimas.
La mitad de las rolas de Alex las cantó la audiencia porque en este concierto
del domingo el líder chilango dejó que la banda las coreara casi
todas; el Alex también le pasó el micrófono a la banda fresa
del lunes que para mi sorpresa se las sabe todititas y las coreaba con mucho
pulmón.
El karma del gandalla le va a volver en un cadillac de los 50's bajo las luces
de la ciudad.
Fue un espectáculo único ver tanto pinche marihuano juntándose
en el concierto del domingo, y también familias enteras bailando con sus
hijos pequeños. Fue impresionante ver tantas chavas preciosas y muchachitos
guapos dress to impress y delirando con Alex en Hollywood.
En el concierto del domingo la raza enardecida se arrojaba al escenario envuelta
en banderas mexicanas y la policía la emprendía a golpes con algún
que otro greñudo. Mientras en el concierto del lunes se reconocían
todos "al grito de guerra" y Syntek por no hacerle al Pérez
Prado (no vaya a ser que pase a la posteridad) se lo recitó bonito.
La diferencia entre la burguesía y los proletarios es como el slam de
los que brincan con el líder chilango y los que bailan con el maestro
yucateco. La otra cara del rock que sólo sale a relucir entre profetas
del nopal.
(Jorge Luis Rodriguez ha presidido la organización sin fines de lucro
Stage Of The Arts, y ha producido y presentado obras teatrales, conciertos de
rock y recitales de poesía desde 1982. StageOfTheArts@aol.com
