Cundo Bermúdez, Luz y Color

Cundo Bermúdez, considerado hoy día el pintor cubano vivo de mayor trascendencia, nació en La Habana, Cuba, el 3 de septiembre de 1914, una época convulsa por el estallido de la Primera Guerra Mundial.

En 1926, Bermúdez ingresa en el Instituto de La Habana, y en 1930 matriculó en la conocida Academia de San Alejandro, donde estudió pintura durante dos años. En 1934, ingresa en la Universidad de La Habana con el propósito de estudiar Derecho Diplomático y Ciencias Sociales. Se gradúa en 1941.

Trabajaba, estudiaba y pintaba. En 1937 trabajó en la revista Selecta, fundada por López Serrano, propietario de librería La Moderna Poesía.

El arte cubano vive un auge extraordinario en las décadas de los años 20, 30 y 40. A partir de 1927, se desarrolla en la isla un interés especial por el arte moderno. Ese mismo año se funda en La Habana la revista Avance. Posteriormente aparecerían Verbum, Nadie Parecía y Espuela de Plata, todas importantes. En 1944 nace la archiconocida revista de arte y literatura Orígenes, de la mano de importantes intelectuales cubanos, entre ellos el poeta y ensayista José Lezama Lima.



"Muchacha en bata rosada".
Oleo sobre lienzo, 1942
Colección de Betty e Isacc Rudman.

Se suceden exhibiciones importantes, como la "Primera Exposición de Pintura y Escultura Cubanas" y la "Exposición de Arte Moderno" en 1936. Por otra parte, ese año Eduardo Abela funda el Estudio Libre para Pintores y Escultores, con la colaboración de los pintores Mariano Rodríguez y René Portocarrero y del escultor Alfredo Lozano, amigo de Bermúdez. Finalmente, la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación funda el Instituto Nacional de Artes Plásticas en 1940. También ese año se lleva a cabo la exhibición "Trescientos Años de Arte en Cuba", en la Universidad de La Habana.

Cundo Bermúdez no es ajeno a este torbellino que viven las artes cubanas. Más bien forma parte del fenómeno. Dos importantes generaciones de artistas plásticos cubanos cruzan sus obras, la del 27 y la del 40, a la que corresponde la labor de Cundo, con su formidable talento para el uso de la luz y del color.


Junto a otros pintores y a manera de protesta por la ausencia de galerías de arte, Bermúdez expone sus obras en los árboles del Parque Albear en 1937. Allí estuvieron sus cuadros "Bailarina", "Callejas de mi escuela", "Cloroformo", "Retrato de Rafael Llerandi" y "Salida del taller". Fue el único del grupo que alcanzó relieve internacional posteriormente.

En 1938, bajo los auspicios de la Dirección de Cultura del Ministerio de Educación, se organiza la "Exposición nacional de pintura y escultura" en el Castillo de la Fuerza. Bermúdez tiene una destacada participación.

Luego, viaja a México y estudia en la Academia de San Carlos. No pudo ocultar su admiración por las obras de figuras como Rivera, Orozco y Siqueiros, especialmente las realizadas por ellos antes de que expusieran sus compromisos políticos a través del arte. Se hizo amigo de Rufino Tamayo.

Más adelante, en 1940, participa en una exposición en República Dominicana, y en 1941 en la "Exposición de Arte Cubano Contemporáneo", del Lyceum de La Habana, donde vende su primer cuadro: "Dos niños". Le siguen en 1942 otra exposición titulada "Algunos Pintores Contemporáneos" y su primera exhibición individual, también en el Lyceum.

En 1943, se inaugura "Una Exposición de Pintura y Escultura Moderna Cubanas", organizada por José Gómez Sicre en la Institución Hispano Cubana de Cultura en La Habana. Asiste el mexicano David Alfaro Siqueiros y dice de Bermúdez lo siguiente: "Cundo Bermúdez representa audacia en las artes plásticas. El sabe cómo construir de una manera sincronizada. Con tonos y primeros planos situados en profundidad pictórica, en contraposición, él construye y organiza, a veces de manera casi milagrosa. Yo creo que este artista ha tenido gran importancia en la gama cromática de la pintura moderna cubana".

El año de 1944 es trascendental no sólo para Bermúdez, sino para la pintura cubana. Se inaugura la Exposición de Pintura Cubana en el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA).

El director del museo, Alfred H. Barr, dice que la obra de Bermúdez es "humorísticamente arcaica, pero vigorosa y original con sus armonías de color metálico".

La exhibición en el MOMA es el principio de la carrera artística internacional de Cundo Bermúdez. En la actualidad dos de sus cuadros, "El balcón" y "La barbería", son parte de la colección permanente del museo.

A partir de la segunda mitad de la década de los años 40, Bermúdez expone en Kansas City, San Francisco, el Palacio de Bellas Artes de México y el Palacio de Bellas Artes de Buenos Aires, sólo en 1946.

Lleva a cabo exposiciones en Connecticut, Haití y La Habana, en 1947. Exhibe en Estocolmo en 1949.

Su aclamado paso por el mundo no se detiene. Expone en varios países de América y Europa. Se destacan las exhibiciones de sus obras en el Museo de Arte Moderno de París en 1951, y en Munich en 1952.

Ese año también está presente en la XXVI Bienal de Venecia junto a sus amigos y compatriotas Mario Carreño, Víctor Manuel, Luis Martínez Pedro, José Mijares, Felipe Orlando, Amelia Peláez, René Portocarrero y otros. Fue un gran momento no sólo para él sino para el arte cubano.

El 6 de marzo de 1952 viajó por primera vez a Europa con el fin de pasar en el Viejo Continente dos meses de vacaciones. El 10 de marzo se produce en Cuba el golpe de estado de Fulgencio Batista, y Cundo extiende sus vacaciones a nueve meses, durante los cuales viaja por España, Francia, Bélgica, Holanda e Italia.

Junto a un grupo de artistas, se niega a participar en la II Bienal Hispanoamericana, organizada por el gobierno español de Francisco Franco y financiada por el de Batista. Posteriormente, conspira contra Batista al lado de destacadas figuras como Sergio González (El Curita)

Cuatro años más tarde, en 1956, expuso en la Bienal de Sao Paulo y ganó el primer premio en la "Exposición Internacional de Arte del Caribe" del Museo de Arte de Houston, Texas. También en 1956, el Lyceum presenta "Un Itinerario por la Pintura de Cundo Bermúdez".

Con la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, Cundo participa en gestiones para la liberación de prisioneros políticos. Expone en Chile y Perú. En Chile se reunió con Carreño, que vivía en ese país suramericano, y con el poeta Pablo Neruda, a quien conocía de antes. En medio de dificultades, regresa a la isla.

En Cuba, al igual que otros artistas, es sometido a un aislamiento irracional. Periodistas e intelectuales que visitan la isla preguntan por él. Se les responde: "Cundo es un anciano de salud muy delicada que vive en una finca alejada de La Habana". En realidad, Cundo tenía poco más de 40 años y estaba en plenitud de facultades. Se le niegan materiales para trabajar. No se le invita a exposiciones nacionales. Pinta casi en el clandestinaje.

A finales de la década de los 60 logra abandonar Cuba rumbo a Estados Unidos. Poco después se establece en Puerto Rico, en busca del sol tropical.

En 1983 se inaugura su mural de cerámica de la OEA en Washington D.C. No descansa, expone en Estados Unidos, Caracas y Río de Janeiro.

En 1994 la casa de subastas Sothby's lo honra con un homenaje por sus 80 años de edad. En 1996 se establece en Miami, donde vive actualmente.

En 2000, el Cuban American Endowment for the Arts publica "Cundo Bermúdez", un formidable libro a todo color editado por Vicente Báez, quien contó con la colaboración de escritores, artistas y benefactores. Se trata de una edición limitada de 25 mil ejemplares sobre la vida y la obra de Bermúdez. Tiene 326 páginas y se hizo a un costo de aproximadamente 250 mil dólares.


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Publicado el 31 de diciembre de 2001 en CONTACTO Magazine

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