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Carter, el Hombre
que Muerde al Perro

Por JESUS HERNANDEZ CUELLAR

Si la oposición interna y el exilio cubano fuesen a pagar una sólida campaña publicitaria a nivel mundial para promover el contenido del Proyecto Varela, un documento que pide por vía legal importantes cambios políticos en Cuba, tendrían que juntar los presupuestos anuales de la Coca-Cola y la Pepsi-Cola para lograrlo.

Con voz pausada, inclusive respetuosa, y en un español casi perfecto, el ex presidente norteamericano Jimmy Carter lo consiguió con unas breves palabras dedicadas al controversial proyecto, en su discurso de 20 minutos en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 14 de mayo. El discurso fue visto en vivo por centenares de miles de cubanos dentro de la isla, muchos de los cuales al día siguiente confesaban a la prensa internacional que desconocían los derechos de los que habló Carter y no habían tenido noticias del Proyecto Varela hasta el discurso del ex mandatario. Por otra parte, la izquierda norteamericana escuchó de boca de uno de sus líderes una fuerte crítica a la ausencia de libertades y derechos en Cuba.

La prensa internacional, sorprendida también, puso un énfasis especial en este aspecto del discurso.

El viaje del ex mandatario norteamericano a La Habana provocó reacciones diversas en sectores del exilio cubano de Estados Unidos. En el sector histórico, la decisión de Carter de acercarse a Castro, inclusive de elogiar el sistema de salud y educación de Cuba, causó resentimiento. En el sector moderado, había alguna esperanza de que el veterano político pudiese llevar algún mensaje serio al pueblo de Cuba.

Cuando alguien de la estatura de Carter decide viajar a La Habana, es imposible impedirlo. A lo sumo, se puede pretender que una figura así escuche a todas las partes que integran el conflicto cubano de hoy. Algunos grupos se acercaron al ex mandatario y le hablaron de la tragedia cubana. En honor a la verdad, Carter no sólo los escuchó sino que dijo en la capital cubana lo que esos grupos de exiliados querían que dijera, porque era justo que lo dijera.

Otra gran verdad es que muchas figuras influyentes han elogiado los sistemas de salud y educación de Cuba, pero casi ninguna de ellas, al mismo tiempo, demolió la estructura del sistema político cubano como el viejo ex gobernante norteamericano lo hizo, y mucho menos ante una audiencia tan tremenda dentro y fuera de Cuba. Esa es la parte positiva del viaje de Carter para quienes se oponen a la dictadura castrista.

En política, cuando no se puede lograr todo -casi nunca se puede- hay que saber sacarle partido a lo que sí fue importante. Luego entonces, los elogios, mitad seguramente formalidades de alta política y mitad expresiones sinceras, pasan a un segundo plano. Pasan a un segundo plano, sobre todo, porque supuestamente a la oposición exiliada no le costará trabajo alguno explicar que aun si los llamados logros del castrismo fuesen ciertos, éstos son visibles igualmente en países como Canadá, Australia, España, Francia, Suecia y Gran Bretaña, donde ningún gobernante se ha pasado la vida en el poder ni ha prohibido las libertades fundamentales, como Castro lo ha hecho. Ni tampoco en esos países se encarcela a los ciudadanos por sólo decir lo que piensan. Ni los gobernantes de esos países sumen a sus pueblos en la más absoluta desinformación a través de una prensa oficialista única. Ni les niegan a sus ciudadanos el derecho a la propiedad privada.

Pasan también a un segundo lugar los elogios porque a este viaje de Carter se le puede aplicar el viejo cuento periodístico de que cuando un perro muerde a un hombre, no es noticia, la noticia es que el hombre muerda al perro. Nadie esperaba, ni siquiera Castro, que Carter fuese a pronunciarse de manera tan crítica, con un lenguaje tan diplomático, ni que la opinión pública mundial tuviese tanto acceso, a través de los medios de comunicación, a esas críticas.

En este caso, diga lo que diga Carter para halagar los oídos del castrismo, el hombre ha mordido al perro.

Carter, el Hombre que Muerde al Perro

Texto del Discurso de Jimmy Carter en la Universidad de La Habana

Carter Critica el Sistema Cubano y la Política de EE.UU.

La Ardua Tarea de Jimmy Carter en Cuba

© CONTACTO Magazine

Publicado en CONTACTO Magazine el 16 de mayo de 2002


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