Contacto Banner


America, Mundo Arte y Cultura Tecnologia Espectaculos Ciencia y SaludLatinos en EE.UU. Mexico Cuba Comida LatinaUn Poco de Humor Publicidad Quienes SomosCartas al EditorWho We Are Advertising Contact Us


Café Impresso

24 Años en Los Angeles

Con un cafecito espresso he celebrado el vigésimo cuarto aniversario de mi llegada a Los Angeles. En apariencia, fue un vuelo rápido desde San José de Costa Rica el 30 de marzo de 1984, pero en realidad el proyecto de viaje fue muy largo, tomó poco más de 20 años. Desde mi arribo a la terminal Tom Bradley del Aeropuerto Internacional de esta convulsa ciudad, supe que había venido para quedarme. Han sido 24 años de terremotos, disturbios civiles, guerras contra las pandillas y las drogas, leyes de inmigración, muerte de ideologías y nacimiento y castraciones de medios de comunicación social. He tenido el privilegio de narrar la crónica de esos acontecimientos, en casi un cuarto de siglo.

He conocido a gente fabulosa, de gran talento, de formidable condición humana. Y también a muchos hijos de puta.

Vine con la imagen de Los Angeles que nos ofrecía en aquella época la delirante fábrica de sueños que es Hollywood, y algo más que me había contado mi familia. Los aparatos de fax apenas se usaban en algunas empresas. Casi nadie tenía uno en su casa. Los celulares eran una fantasía, pero mucha gente ya utilizaba los ahora extintos pagers, beepers o localizadores. Las computadoras personales estaban en fase de laboratorio y nadie se imaginaba que Internet cambiaría el mundo, pocos años después. Las máquinas de escribir eléctricas estaban en proceso de extinción, y los efímeros procesadores de palabra, con una memoria mínima y una pantallita del tamaño de un celular de los de hoy, estaban a punto de salir al mercado.

El sueldo mínimo era de tres dólares con algunos centavos por hora, y una casa monumental, podía costar 100 mil dólares. La Opinión era el único diario en español de la ciudad, y KMEX Canal 34, de la entonces cadena SIN, el único canal hispano de televisión. No había un noticiero nacional. Lo más parecido a ello era la transmisión de 24 Horas, con Jacobo Zablodovsky, desde México. Faltaba mucho para la creación de las cadenas Univisión y Telemundo. Ese mismo año de 1984 se creó el diario Noticias del Mundo, en el que trabajé algún tiempo para finalmente establecerme por casi siete años, después de otras aventuras, en La Opinión. En 1985 se inauguró KVEA Canal 52, que más tarde se integró a Telemundo.

Pero si alguien cree que todo eso está muy lejos en el tiempo, les recomiendo hablar con mi amigo Roberto Quezada, novelista guatemalteco que llegó aquí en 1952, precisamente el año en que yo nací. Roberto tiene historias formidables de la vida de Los Angeles en la legendaria década de los 50. Por aquella época, viajaba Roberto en un autobús con uno de sus hijos, y una señora blanca le preguntó que por qué no se mudaba al Este de Los Angeles, "con su gente". No vaya usted a creer que Roberto estaba de intruso por Malibu o Beverly Hills, eso ocurrió en los alrededores de MacArthur Park, lo que hoy es la Pequeña Centroamérica. Y ojo, Roberto es blanco, muy blanco.

Me alegra hablar hoy día con muchos jóvenes interesados en la práctica del periodismo, es decir, lo que yo he hecho durante casi toda mi vida de adulto. Hay actualmente dos diarios en español aquí, una veintena de semanarios, alrededor de cinco canales de televisión y muchísimas radioemisoras, también en español. Digo a esos jóvenes lo mismo que les he dicho durante las últimas dos décadas a los reporteros de Noticias del Mundo, Diario de Los Angeles y La Opinión, a los colaboradores de Contacto Magazine y a mis alumnos de UCLA..., el periodismo requiere audacia e imaginación. Ellos lo saben y se esfuerzan, pero por lo que leo y veo, muchos directivos de las organizaciones informativas no parecen muy convencidos de que esa sea la mejor manera de ejercer la profesión, de venerar a la comunidad que les da de comer, de sentar las bases de la personalidad de los medios, e inclusive, ¿por qué no?, de ganar dinero.

No me quejo. He hecho mucho de lo que he querido hacer. Casi todo. Sólo me preocupa ahora el enorme desafío que representa para los medios hispanos de Estados Unidos, competir a gran escala en Internet, en la era digital. Allí hay que enfrentarse a El País de Madrid, a Reforma de México, a El Tiempo de Bogotá, a CNN en Español, a EsMas.com de Televisa, a la cadena Caracol. Todo lo que antes era distante y ajeno, está ahora ahí mismo, a un golpe de tecla de todas las audiencias. Porque todos y cada uno de nosotros somos un fragmento de este nuevo mundo, que cada día será más y más global.

(Hernández Cuéllar es director y editor de Contacto Magazine, revista que fundó en julio de 1994 en Los Angeles, California. Ha sido además redactor de la agencia EFE en La Habana, Cuba, San José, Costa Rica, y Los Angeles, California, así como editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles e instructor de periodismo de la Universidad de California en Los Angeles, UCLA --- Biografía).


Café Impresso (otras columnas)





Para enviar sus comentarios...

© Contacto Magazine

Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos, radio y televisión, libros, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros medios de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia de reproducción del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar una solicitud al editor.


América-Mundo, Arte y Cultura, Espectáculos, Ciencia y Salud, Latinos en EE.UU., México, Cuba, Tecnología, Un Poco de Humor, Comida Latina, Portada, Directorio Comercial Clasificado

Contacto Logo