

Las tiendas minoristas de Estados Unidos lograron vender
aproximadamente 10 mil 300 millones de dólares durante el llamado Viernes Negro, un
día después del Día de Acción de Gracias, lo
cual representa un aumento de 8.3 por ciento comparado con el mismo período
del año pasado.
Estas cifras fueron recopiladas por ShopperTrak RCT, firma que monitorea más de 50 mil puntos de ventas minoristas en todo el país. Esta empresa había previsto una subida en las ventas del Viernes Negro de no más de cuatro a cinco por ciento.
"Es muy alentador. Cuando se observa septiembre y octubre, los compradores no estaban en las tiendas", dijo Bill Martin, uno de los fundadores de ShopperTrak.
"Esta es una cifra muy fuerte. No se puede tener una buena temporada si no se comienza bien", agregó Martin.
A este día en que comienza la temporada navideña de ventas se le conoce como Viernes Negro porque los comerciantes dejan atrás los números rojos, y obtienen ganancias.
Muchos expertos están esperando el informe de tiendas como J.C. Penny, Wal-Mart y otras sobre sus ventas de noviembre, que se divulgará el 6 de diciembre, para tomar el pulso a la economía. Pero estas cifras de ShopperTrak alivian los temores de que la confianza del consumidor se desplomara el Viernes Negro. De todos modos, J.C. Penny afirmó en un comunicado que su cadena había experimentado "un fuerte desempeño en todas las categorías de mercancía", entre ellos joyería fina, ropa exterior y artículos para jóvenes y niños.
Por su parte, la Federación Nacional de Comerciantes Minoristas pronosticó que el Viernes Negro saldrían de compras 133 millones de personas, y las ventas aumentarían aproximadamente cinco por ciento, con respecto al mismo día de 2006.
The Conference Board, centro de estudios que mide el consumo, anunció que las familias norteamericanas dedicarían sólo a regalos 471 dólares como promedio, un cinco por ciento más que el año anterior.
También el Consejo Internacional de Centros Comerciales pronosticó que en esta temporada los estadounidenses gastarían mil 116 millones de dólares en entretenimiento, viajes, regalos y decoración. Según esta organización, 72 por ciento de los consumidores tiene planes de gastar una suma igual o mayor que la gastada en 2006.
Los expertos han señalado que la economía de Estados Unidos
está en un proceso de desaceleración, por la crisis inmobiliaria
y los altos precios del combustible. Pero en octubre pasado se crearon 166
mil nuevos empleos y la tasa de desempleo del país se mantiene relativamente
baja, en 4.7 por ciento.
