
Sorpresivamente, el papa Benedicto XVI se reunió el 17 de abril con víctimas de abuso sexual infantil, en actos presuntamente cometidos por sacerdotes pederastas, luego de que el Vaticano había dicho que en la agenda del pontífice no habría un encuentro de esta naturaleza.
La información fue dada a conocer por el sacerdote Federico Lombardi, portavoz del papa, quien dijo que el líder de la Iglesia Católica y el cardenal de Boston, Sean O'Malley, se habían reunido en privado con cinco de estas víctimas, en la Nunciatura Apostólica en Washington D.C.
Benedicto XVI dijo a los asistentes que los actos de abuso contra menores, cometidos por sacerdotes, significaban una "profunda vergüenza" para los católicos, y la crisis que provocaron fue "muy mal manejada".
También, según Lombardi, el papa lamentó el "enorme dolor" que causaron estos actos en las víctimas de una "conducta gravemente inmoral".
“Fue un momento de gran conmoción. Cada una de las víctimas pudo intercambiar algunas palabras con el Papa y a algunas se les escaparon las lágrimas mientras contaban sus historias”, narró Lombardi.
El papa se reunió con estas personas en el segundo día de su gira por Washington, luego de encuentro con el presidente George W. Bush. También tuvo una presentación apoteósica en el Estadio de los Nacionales de la capital de Estados Unidos, a la que asistieron 45 mil personas.
Más de 11 mil niños han sido víctimas de sacerdotes
desde el lejano año de 1950, según un estudio publicado en
2004. Cuatro mil 450 sacerdotes han sido vinculados a estos actos de abuso.
El gran escándalo se desató precisamente en Boston, estado
de Masachusets, en 2002. La Iglesia Católica ha tenido que gastar
mas de dos mil millones de dólares en indemnizaciones, luego de un
torrente de demandas judiciales.
