

Dos Años Después, Nuevo
Intento Mejor Coordinado
MARIBEL HASTINGS
America’s Voice
Washington, D.C.
Fue un mes de junio, hace dos años, que el debate sobre la reforma
migratoria estaba al rojo vivo en el Senado. La combinación de falta
de liderazgo en ambos partidos, senadores opuestos, también de ambos
partidos, una vociferante y entonces efectiva oposición antiinmigrante,
y un fracturado movimiento pro reforma contribuyeron a que esa reforma
expirara el 28 de junio de 2007.
Resulta significativo que este mes de junio, dos años más
tarde, un renovado movimiento pro inmigrante anuncie el inicio de una campaña
nacional para darle impulso a la reforma y presionar de manera coordinada.
El lanzamiento de la campaña nacional Reforma Migratoria Pro América
(Reform Immigration For America) marcó además el inicio de
una cumbre de tres días en esta capital donde más de 800
activistas de 31 estados discutirán estrategias y cabildearán
ante el Congreso buscando apoyo.
Muchas cosas han pasado en los pasados dos años, entre otras, la
elección de Barack Obama quien como candidato prometió encarar
el tema, y como presidente asegura que sí se abordará comenzando
este año.
Asimismo, los votantes rechazaron en las urnas a los candidatos con posturas
antiinimigrantes. Los republicanos están al borde del precipio entre
los votantes latinos y muchos estrategas coinciden en que una de las formas
de recuperar su viabilidad es abordando asuntos de importancia para esta
comunidad, incluyendo la inmigración.
Los demócratas afianzaron su mayoría en ambas cámaras
y esta semana los activistas los presionarán para ver si esta vez
los líderes demócratas, particularmente en la Cámara
Baja, pasan de las promesas a la acción.
Si hace dos años les faltó coordinación y garra, los
grupos pro reforma migratoria dicen que aprendieron las lecciones pasadas.
Al emprender la nueva ofensiva para ganar apoyo del público y votos
del Congreso, aseguran que es responsabilidad de ambos partidos aprobar
una solución al tema migratorio.
“No estamos aquí representando partidos sino a la comunidad
inmigrante, a la sociedad estadounidense….Los demócratas
y los republicanos tienen la misma responsabilidad de resolver este problema
y no vamos a dejarlos evadir el tema, sea quien sea”, dijo Eliseo
Medina, vicepresidente ejecutivo del Sindicato Internacional de Empleados
de Servicio (SEIU),una de las organizaciones que integra la coalición
que emprendió la campaña nacional.
Hasta el momento más de 200 organizaciones de todo el país
integran la coalición, que, según Ali Noorani, director ejecutivo
del Foro Nacional de Inmigración (NIF), está mejor preparada
que nunca para presionar por la reforma.
Según Noorani, comparado con el 2006, el movimiento pro inmigrante
ha crecido “en tamaño, sofisticación y poder”.
Ahora están haciendo mejor uso de la nueva tecnología con
una campaña de mensajes de texto, JUSTICIA, que pueden enviarse
a través del celular marcando el número 69866.
Medina, veteranos de muchas batallas legislativas, dijo a America’s
Voice que contrario al 2007, ahora “contamos con mucha más
gente, contamos con una coalición más amplia y con mucha
más experiencia”. “Después del 2007 aprendimos
lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. El nivel de coordinación
es mucho mejor que antes”, aseguró Medina.
Los grupos consideran que el panorama político los beneficia porque
el Congreso es demócrata y porque el presidente Barack Obama prometió acción
en el frente migratorio comenzando este año.
La Casa Blanca pospuso para el 17 de junio la reunión entre Obama
y un grupo de líderes de ambos partidos para discutir la reforma
migratoria y los próximos pasos a seguir. La reunión, a puerta
cerrada, se había programado para el lunes 8 de junio.
El pastor evangélico, Samuel Rodríguez, Jr. presidente de
la Conferencia Nacional de Liderazgo Cristiano Hispano, dijo a America’s
Voice que todo está alineado en favor de la reforma, pero se requiere
liderazgo.
“Si el presidente Obama no cumple con su promesa este año,
le voy a garantizar que el 44% de hispanos que apoyaron a Bush en el 2004
fácilmente se podrá recuperar (por los republicanos). El
pueblo latino todavía es un pueblo muy moderado, no se ha decidido
si es republicano o demócrata, y si el presidente no cumple con
su promesa, las consecuencias (para los demócratas) serán
contundentes en el 2010 y en el 2012”, concluyó Rodríguez,
Jr.
Maribel Hastings es asesora de America’s
Voice
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