

Ante una multitud de 80 mil personas que colmó el estadio Invesco at High Mile de Denver, Colorado, el senador Barack Obama aceptó la noche del 28 de agosto la candidatura presidencial demócrata con un discurso plagado de promesas sobre un futuro mejor.
Recordó una vez más al asesinado líder de los derechos civiles, Martin Luther King Jr., criticó nuevamente la guerra de Irak, lo que calificó de "fallidas políticas" del presidente George W. Bush, la situación económica de Estados Undos, y defendió a los inmigrantes.
"No conozco a alguien que se beneficie cuando una madre es separada de su niño o cuando un empleador reduce los salarios estadounidenses contratando a trabajadores indocumentados", dijo el primer candidato presidencial afroameriano al abogar por una reforma migratoria.
"Esta noche le digo a los estadounidenses, a los demócratas, republicanos e independientes a través de esta gran nación: ya basta", enfatizó refiriéndose a casi 14 años de predominio republicano en el Congreso y la Casa Blanca.
"Es hora de que ellos (los republicanos) se responsabilicen por sus acciones y es hora de que nosotros cambiemos a Estados Unidos", agregó.
"Este momento, esta elección, es nuestra oportunidad de mantener viva la promesa estadounidense en el siglo XXI. Estamos aquí porque amamos demasiado a este país como para permitir que los próximos cuatro años se parezcan a los pasados ocho", volvió a la carga.
También confrontó directamente a su oponente, el candidato republicano John McCain, quien aparentemente ya eligió a un vicepresidente, cuyo nombre dará a conocer en las próximas horas.
"Al senador John McCain le gusta hablar del juicio que uno tiene, pero ¿qué dice sobre el juicio propio si uno piensa que Bush estuvo en lo correcto en 90 por ciento de las oportunidades. No sé ustedes, pero yo no estoy listo para tomar un 10 por ciento de posibilidades de cambio real", afirmó Obama.
Obama ha señalado que desde el primer momento, aunque no era todavía senador, se opuso a la guerra de Irak. En 2003, cuando se produjo el ataque contra el régimen de Saddam Hussein, aproxidamente 70 por ciento de los estadounidenses respaldó la campaña militar.
El senador afroamericano entró a la convención el pasado 25
de agosto, empatado con McCain en las encuestas, inclusive algunas lo mostraban
por primera vez en desventaja. Un sondeo de la firma Gallup, que diariamente
toma el puso de los votantes, le concedió a Obama el 28 de agosto
una ventaja de 6 puntos sobre su rival, 48 a 42 por ciento, con un margen
de error de dos puntos. Es la primera vez que Obama logra esa ventaja en
dos semanas. Esto generalmente ocurre al final de las convenciones partidistas,
en este caso, muy especialmente, ocurrió luego de importantes discursos
a su favor de Hillary Clinton, su esposa Michelle Obama, el senador Edward
Kennedy y otras figuras demócratas.
La Convención Demócrata, Fiesta de $40 Millones
