
Separación familiar y pobreza extrema, los dramas que más viven cientos de deportados por EU e inmigrantes que llegan a la frontera a enfrentar un muro y el peligroso desierto
Ni el muro, ni la migra, ni los abusos de polleros y narcos que encuentran
a su paso impiden que unos mil inmigrantes intenten ingresar diariamente
a Estados Unidos por el desierto de Arizona.
Muchos logran el objetivo, otros son capturados por la migra, o asaltados por los pasadores, otros más, lamentablemente, enferman o se lesionan durante la caminata de cinco a siete días y son abandonados y luego tragados por el desierto.
De acuerdo a estadísticas de organizaciones de Derechos Humanos en Nogales, Sonora, cada año cientos de mexicanos y centroamericanos mueren en el desierto. Por lo mismo, estas organizaciones no hablan de muertos si no de cuerpos recuperados.
KWHY-TV transmitió “Del corredor de la muerte al estado más antiimigrante de la nación: Arizona”, un excelente trabajo de investigación realizado por el periodista y presentador de noticias de Canal 22, José Armando Ronstadt, su productora María Hurtado y el camarógrafo Gustavo “Gus” Gutiérrez.
La serie de 10 reportajes que muestra el terrible drama que se vive en los desiertos de Altar, Sonora y Arizona en los condados de Pima, Santa Cruz y Maricopa, es enriquecida con entrevistas que Ronstadt realiza en el trayecto.
Así como Cat Rodríguez, “La mujer Muerte” impactó por su tétrica labor de recuperar cuerpos en el desierto; y de la abogada Isabel García, quien no se intimida pese a amenazas de muerte recibidas por defender a inmigrantes, José Antonio Rivera “El profe” es otro personaje clave por la ayuda que presta a los inmigrantes y la valerosa denuncia que hace de la grave situación migratoria en el área.
Ex cónsul de México en Nogales, Arizona, y coordinador de ayuda al inmigrante en el Proyecto “Mariposa”, en Nogales, Sonora, la labor de “El profe” consiste en estar presente en la Garita Mariposa a la espera de camiones repletos de inmigrantes deportados por el Servicio de Inmigración y Naturalización de los Estados Unidos (INS).
“El profe”, protector de deportados por la migra
“El profe” tiene la misión de conducirlos hasta el pequeño albergue ubicado a corta distancia de La línea”, donde a la vez protege a los deportados de polleros que asolan el lugar y amagan con secuestrarlos.
Ya en el centro de asistencia, la enfermera Sara Roberts, directora del programa “No más Muertes” recibe a los inmigrantes y les ofrece café, agua, comida, ropa y primeros auxilios a quienes lo requieran.
“Muchas de las veces llegan las gentes muy lastimadas, especialmente de los pies”, dice la enfermera norteamericana, quien informa que de junio de 2006 a junio de 2007, el centro de asistencia atendió a 193 mil personas.
Por esta razón, durante la entrevista con Ronstadt, “El profe” manifiesta su reprobación por lo que acontece en esa parte de México:
“Lo que pasa aquí y es lo que más me duele -dice indignado-
es ver la indiferencia por parte del gobierno mexicano”.
El mismo pregunta y se responde: “¿Cómo es posible que
diariamente tengamos aquí alrededor de 200 polleros, enfrentito del
albergue… Estos pobres llegan sin nada –y si-- algunos van
a tratar de regresar; pero otros retornarán a sus casas.. Uno de ellos
me dijo ‘Yo tuve que pagar 30 mil pesos’… y todavía
les quieren cobrar.”
Y es que, según le informaron a “El profe”, cada pollero que trabaja en el lugar paga 2 mil dólares a la semana para que tenga ‘derecho de piso’.
“¡Imagínate!", dice Ronstadt al escuchar esta cifra: “Alguien se está echando a la bolsa alrededor de 2 millones de dólares al mes”.
Lo criticable es que luego “El profe” fue suspendido de la labor humanitaria que realizaba en Nogales, supuestamente por “no coincidir” con su jefe.
Una abuela y una madre, dos casos dramáticos
En el recorrido realizado por el equipo de noticias de Canal 22 se transmitió la dramática historia casi increíble de “Paula”, una abuela a quien por amor, ignorancia y falta de información, recientemente fue deportada por el INS al cruzar a Arizona alentada por un pollero que le cobró mil 500 dólares.
“Ella no iba a trabajar”, investigó Ronstadt. “Ella solo quería reunirse con sus nietos que viven en Utah”.
Esta mujer, luego comentó “El profe”, no tenía porqué haber hecho eso. “Tenía suficiente dinero para pagar una visa lazer. Tenía motivos válidos para comprobar que solo iba a ver a sus nietos. Ahora, nunca va a poder cruzar”.
Otro caso dramático transmitido en la serie de TV, la señora Concepción Amaya, madre de un bebé de 5 meses, una niña de 5 años y dos adolescentes, todos ciudadanos americanos al igual que el esposo; al bebé aun lo amamanta y ella con una cita pendiente para arreglar sus papeles de inmigración, le pasó lo que a nadie debe pasarle por falta de información.
“¿Qué hicieron? En Navidad la familia se fue a visitar México, y aun que les dicen que no salgan hasta que tengan su cita, cuando decide regresar la familia, a ella no la dejan entrar a Estados unidos.
Y dice llorando a Ronstadt: ‘¿Cómo puede ser un juez tan inhumano; ahora no puedo entrar por 10 años al país’.
La afligida madre estaba tratando que alguien la pudiera cruzar a Estados Unidos, aunque en ello arriesgara su vida.
En Tucson, Ronstadt y sus compañeros visitaron la oficina del Forense.
Mientras el médico explica la labor que realiza, muestra una bolsa de plástico con los restos de una jovencita de aproximadamente 19 años de edad que jamás va a ser identificada. Fue hallada en el desierto muchos días después de haber fallecido.
“Cuando pasa tiempo”, explica el médico, “los coyotes los van devorando hasta dejar un cuerpo destrozado sin posibilidad de ser identificado. Luego los condujo hasta un lugar en donde hay más cuerpos en bolsas de plástico sin nombre y en álbumes, también de plásticos transparente, las fotografías que traían los restos encontrados en el desierto.
“Cada una de esas bolsas…. de esas páginas de plástico con fotos te cuentan una dramática historia”, comenta Ronstadt.
“Una de estas fotos me partió el alma”, recuerda. “Fue
aquella donde aparecen una niña y su madre joven y atractiva, ambas
radiantes de felicidad. Tal vez esa foto sirva para que la familia se entere
algún día que el esposo --quien portaba la foto-- perdió la
vida en el desierto”.
En el recorrido por el interior, se observan otros objetos hallados: un
escapulario, una moneda de 5 pesos… imágenes de la Virgen de Guadalupe… fotos
de las familias que dejaron atrás, etc.
“Migra” latino asegura: ”Tratamos
de ayudar”
Posteriormente, el equipo noticioso fue recibido en las
oficinas del Servicio de Inmigración por el oficial Jesús “Chuy” Reyes,
a quien Ronstadt saluda afectuoso y en broma le dice: “Usted es latino
y muchos –de su raza-- creen que es traidor”.
El oficial sin inmutarse, responde: “Es mi trabajo…pero nosotros
tratamos de ayudar” y los conduce hasta una vitrina donde hay innumerables
objetos que decomisan a polleros, narcos e inmigrantes.
Hay bebidas como el Red Bull, suero Electrolit y un galón con agua;
efedrinas y otras drogas; piedras, resorteras, cuchillos y hasta fotos de
Jesús Malverde, el santo patrono de los narcotraficantes.
También hay una hoja de papel en forma de acordeón con las instrucciones que el pollero les da para que supuestamente puedan sobrevivir en el desierto: Guantes, chamarra gruesa, sudadera, mochila, bolsa de plástico para cubrirse la cabeza, ajo para los piquetes de zancudo, pasamontañas, etc.
De los burreros, aquellos que transportan droga, el oficial Reyes muestra otro tipo de artefactos: zapatillas de tela o alfombra para no dejar huellas, aparatos de radio de onda corta que usan para avisarse de cerro a cerro de la presencia de agentes migratorio, e incluso machetes y un objeto con muchos picos de acero que plantan en los caminos para ponchar las llantas de los vehículos de la migra.
En la vitrina también hay dos uniformes de la migra.
Extrañado, Ronstadt le pregunta qué hacen esos uniformes en la vitrina. El oficial Reyes cuenta que esas vestimentas fueron usadas por dos jóvenes que las adquirieron en una tienda de Phoenix. Con ellas engañaron a narcos que corrían al verlos, abandonando la droga que transportaban. Un día fueron sorprendidos por auténticos oficiales de inmigración.
Intenso frío y persecuciones policíacas
En El Sasabe hay una garita pequeña donde se divide el desierto. A la izquierda la reservación que fuera de los indios Pápagos y a la derecha la Reserva Forestal Nacional. “Por cualquier lado que vayan a cruzar se la están jugando”, dice Ronstadt “y es que el frío es insoportable”.
A bordo de la camioneta en que viajaban subieron hasta una altitud de 8 mil pies. Un día antes, el consulado de México había emitido una advertencia para que se corriera la voz y nadie tratara de cruzar el desierto porque iba a caer una nevada.
“Nunca vimos un policía, pero en esos momentos unos seis inmigrantes pasan corriendo frente a nosotros y tras ellos un agente de la migra persiguiéndolos en plena tormenta”, dice Ronstadt.
“Y es que la tormenta de nieve obliga a los inmigrantes a buscar calle, porque no se pueden quedar donde están”, enfatiza. “Cuando bajábamos tras haber recorrido el tramo entre Tucson y Nogales, otros dos jóvenes, empapados, acababan de ser agarrados. Ya habían caminado como 3 o 5 días…. Ya la habían hecho pero la tormenta también los obligó a irse a la carretera y ahí los capturaron”.
El jefe Gascón y el sherif Arpaio frente a frente
En los condados de Pima y Maricopa, la policía está haciendo el papel de migra. El Sheriff Joe Arpaio tiene la fama de ser el Sherif más duro del Oste.
Afecto a la publicidad, Arpaio tiene una prisión que consiste en camas y tiendas de acampar. Todos los prisioneros, hombres y mujeres, deben vestir uniformes de color rosa. “Incluso Mike Tyson estuvo ahí y también vistió de rosa”, aseguró el Sheriff en la entrevista que le hizo Ronstadt. Se jacta, incluso de tener un passing o comitiva de 167 agentes que han sido entrenados por la migra.
Asi que cualquier pretexto es válido para detener a las personas, convirtiendo aquello en una auténtica cacería contra los indocumentados, se lamenta el periodista.
George Gascón, quien fuera asistente del jefe de policía en Los Angeles, es el jefe de la policía en Mesa, Arizona. “El fue quien más me impresionó”, dice Ronstadt. “Porque él está cara a cara donde está Arpaio, con la diferencia de que él tiene una política muy opuesta a la del Sherif”.
Y es que Gascón aplica la siguiente filosofía: “Si tú vas a criminalizar al indocumentado, nunca va a cooperar con la policía. No vas a poder resolver crímenes”.
Con esa perspectiva, dice Ronstadt: “El tipo es increíble en su visión, en su forma de trabajar. Aquí en Los Angeles se les fue la onda al dejar ir a un valioso elemento para la Jefatura de Policía teniendo el grave problema de las pandillas”.
En una ocasión el Grupo Beta los alcanzó para devolverles
la defensa trasera de la camioneta. Se desprendió sin que se dieran
cuenta debido al pésimo estado del camino de terracería entre
la población de Altar y El Sasabe, en la frontera de México.
Mientras realizaban transmisiones de TV junto al muro en la frontera de
Arizona, hubo quienes a gritos y desde vehículos con vidrios polarizados los
amenazaron con lastimarlos si no se iban, e incluso en otra ocasión
una mujer los amago con echarles encima el vehículo que manejaba.
“Afortunadamente, todo quedó en eso… en amenazas y amagos”, recuerda Ronstadt.
Al respecto, el camarógrafo Gutiérrez dice que “en esos momentos uno se hace el valiente y aunque tenga miedo por dentro trato de hacer mi trabajo, sin agacharles la cabeza porque si no… seria peor”.
Al finalizar la investigación y transmitir por TV el trabajo realizado, Gus asegura que se sintió satisfecho por el impacto que tuvo la serie en la comunidad latina.
Indignada por lo que están sufriendo los inmigrantes
Por su parte María Hurtado, la productora, recuerda con indignación lo que están padeciendo los inmigrantes en ese “corredor de la muerte”.
“Lo más impactante de este viaje a la frontera fue ver con mis propios ojos el sufrimiento y el miedo que se refleja en la cara de los inmigrantes que están a punto de cruzar la frontera”, dice.
Es desgarrador ver cada vez más jóvenes y niños que por falta de oportunidades o trabajo en México dejan sus familias para venir en busca de una vida mejor, sin saber que de este lado las leyes migratorias cada vez están más difíciles, agrega.
Como mujer le impactó conocer a una jovencita de nombre Violeta, de 16 años. Se encontraba sola en la plaza principal de Altar, con una mochila al hombro. Sus ojos reflejaban el miedo que sentía, pero estaba segura de que ese día cruzaría la frontera. Ella buscaba un pollero.
“Cuando le pregunté si tenía padres, hermanos…sus ojos se llenaron de lágrimas. Ahí comprendí que como inmigrante lo que más duele dejar atrás es su tierra y su familia”, dice Hurtado.
Como periodista, agrega, “uno tiene la responsabilidad de informar
y mostrar la realidad que viven los inmigrantes en la frontera. Todos los
días tratamos de informar y dar seguimiento a lo que está pasando
en Arizona en relación al cruce y sobre todo lo que está pasando
con las leyes migratorias”.
Ronstadt, por su parte, concluye la entrevista diciendo: “El riesgo
es grande, muy grande, tanto que muchos la van a pagar con su vida. Pero
cómo le puedes decir a una persona que no tiene pan… que no
tiene con que darle de comer a su hijos “!No lo hagas!.. no… no
se puede”.
Y coincide con “El profe”… “Hay falta de voluntad
por parte del gobierno mexicano”.
(Cruz Alberto Méndez es presidente de la Asociación
de Periodistas Latinos de California, APLC).
SERIE COMPLETA:
"El Corredor de la Muerte"-
primera parte
"La mujer muerte" - segunda parte
"Redención
o muerte - tercera parte
