
Director y Editor de Contacto Magazine
La crisis financiera, la cautela en los gastos del consumidor y la nada sorprendente caída de las ventas de publicidad, son factores que están castigando fuertemente a la industria de medios de comunicación en español, inclusive a la influyente televisión hispana.
La publicidad es la base del sostenimiento de los medios en Estados Unidos, y los medios hispanos no son la excepcion. El mercado hispano, compuesto por 45.5 millones de personas con un poder adquisitivo que supera los 900 mil millones de dólares al año, conforma el 15 por ciento de toda la población del país, pero los ingresos por concepto de publicidad en medios latinos constituyen sólo el 3.8 por ciento del total que invierten los anunciantes en los medios estadounidenses.
En 2007, los medios hispanos obtuvieron cinco mil 780 millones de dólares por concepto de publicidad, un tres por ciento más que en 2006. De ese total, poco más de tres mil millones de dólares fueron a manos de la televisión en español, con las compañías de telecomunicaciones como sus grandes clientes, ya que éstas desarrollaron campañas publicitarias por un total de 313.6 millones, un espectacular aumento de esa industria del 37 por ciento, en ese renglón.
El Centro Selig de Desarrollo Económico de la Universidad de Georgia, había pronosticado que el poder adquisitivo hispano alcanzaría 1.2 billones (millones de millones o en inglés 1.2 trillion) de dólares en 2012, pero un informe dado a conocer por la Oficina del Censo este verano arrojó cifras desalentadoras. El nivel de pobreza entre los latinos de Estados Unidos aumentó a 21.5 por ciento, aun cuando el ingreso real de los hogares hispanos subió 1.3 por ciento.
La firma Kagan Research había previsto que los ingresos de la televisión en español experimentarían un aumento del 10.3 por ciento anual entre 2004 y 2009, pero sobrevino la crisis hipotecaria, el alza de los precios de la gasolina y finalmente caos del sistema crediticio.
A principios de octubre, la cadena Telemundo despidió a 85 profesionales de su plantilla, en una maniobra de reducción del cinco por ciento de su fuerza de trabajo. Productores, escritores y talentos que salen en pantalla fueron los más afectados por el recorte. El objetivo de los despidos es sacar 500 millones de dólares del presupuesto del consorcio NBC Universal, matriz de Telemundo, lo cual significa el tres por ciento del presupuesto total de la compañía, que es propiedad de la multinacional General Electric.
El presidente de Telemundo, Don Browne, dijo que los recortes fueron una respuesta a los "desafíos" que afronta la industria de los medios electrónicos.
"Las actuales condiciones del mercado exigen que nos adaptemos al ambiente económico", agregó Browne en un comunicado divulgado por la cadena.
General Electric anunció que sus resultados económicos del tercer trimestre de 2008, reflejan una caída en sus ingresos de 12 por ciento. Sin embargo, su división de medios NBC Universal aparece con un aumento del 10 por ciento en sus ingresos, con poco más de cinco mil millones de dólares, aparentemente por el éxito de los Juegos Olímpicos de Pekín. La cadena NBC obtuvo los derechos exclusivos de transmisión de la magna competencia deportiva. Sus cinco mil millones de dólares de ingresos (no ganancias) representan casi la misma cantidad de ingresos que tuvieron todos los medios hispanos juntos en 2007.
En resumen, NBC Universal tuvo ganancias de 645 millones de dólares en el tercer trimestre de 2008, 10 por ciento más que los 589 millones que se embolsó en el mismo período de 2007.
Hace dos años, Telemundo despidió a otros 110 empleados, principalmente en su grupo de estaciones afiliadas, como parte de un plan de NBC Universal, conocido como NBC 2.0, que se proponía eliminar 700 puestos de trabajo. Este plan debe concluir a finales de 2008.
Previamente, la cadena Azteca América había trasladado sus producciones de Estados Unidos a México, con gran cantidad de despidos. Sus oficinas en California permanecen sólo como una corresponsalía.
Otro influyente medio hispano, el diario La Opinión de Los Angeles, el más importante de la cadena de publicaciones Impremedia, también tuvo que realizar despidos a mediados de septiembre y a principios de noviembre de 2008. Empleados que fueron cesados narraron que alrededor de 50 trabajadores fueron eliminados de la plantilla, entre ellos más de una docena de la sala de redacción.
Tampoco es la primera vez que Impremedia toma una
decisión tan severa.
En años anteriores, también se produjeron despidos, y recientemente
la división digital de la cadena, encargada de su nuevo portal impre.com,
experimentó despidos de personal y cambios aparentemente sustanciales.
Conocedores de la realidad de los medios, consultados por Contacto
Magazine,
coinciden en afirmar que el modelo de contenido que presenta el diario La
Opinión, modelo dirigido fundamentalmente a inmigrantes
humildes, con niveles de lectura mínimos y bajo poder adquisitivo, está haciendo
un daño
demoledor a este importante periódico y a otros medios hispanos. El
contenido dirigido casi a un solo segmento de la comunidad, desalienta el interés
de otros muchos segmentos hispanos por consumir noticias y programación
en español. Los segmentos que se sienten excluidos se van a otros medios,
inclusive anglosajones.
Otros insiders piensan que hay un problema crítico en muchos
directivos de estos medios a la hora de producir contenido y elegir talentos
para esta tarea. En relación con este proceso se culpa a la audiencia
de la calidad del contenido que es necesario presentar, cuando en realidad
se trata, señalan,
de limitaciones profesionales de esos directivos, algunos de los cuales no
tienen siquiera el español como primer idioma, hecho que les impide
evaluar apropiadamente la calidad profesional de su equipo de trabajo.
En el caso particular de La Opinión, figuras conocidas fueron despedidas, como
los columnistas y editores María Luisa Arredondo, que había trabajado durante
casi 17 años en el diario, y Roberto Alvarez Quiñones, especialista en macroeconomía,
que laboró allí 12 años. También fueron despedidos los correctores y editores
Manuel Gayol Mecías, autor de varios libros, con 12 años en el rotativo, y
Ana Labrín, con más de 15. El popular fotógrafo de deportes Chiquilín García
y el corrector Antonio Chávez, ambos con aproximadamente 30 años de trabajo
en La Opinión, fueron igualmente cesados.
En el espacio de comunicados de prensa de la cadena Impremedia, propietaria
de La Opinión, no aparece referencia alguna a los despidos.
En Telemundo Los Angeles, la meteoróloga Toni Romero y los escritores Carlos
Ruvalcaba, ex corresponsal del diario mexicano La Jornada en España y
autor de tres libros publicados, así como ex integrante del equipo de editores
de La Opinión, y Fidel Rodríguez, quién trabajó durante 20 años como redactor
de KMEX Canal 34 - Univisión y fue redactor estelar de La
Opinión en los 70
y 80, fueron también despedidos.
Igualmente, Univisión, la principal cadena
de televisión en español de Estados Unidos, ha
despedido empleados. Hace tres años, de manera sorpresiva, eliminó el
puesto de redactor de noticias de su plantilla, algo que parece haber hecho Telemundo en
este último proceso de despidos. Rodríguez fue despedido primero en
Univisión y ahora en Telemundo. En ambos casos las empresas argumentaron
razones económicas.
Lo curioso de esta situación es que muchos de estos cambios y la eliminación
de puestos de trabajo, se han estado realizando desde mucho antes de que estallara
la crisis financiera actual, inclusive en períodos en que firmas de investigación
de mercado habían pronosticado un crecimiento significativo de los ingresos
publicitarios de los medios en español.
La consolidación de Internet como medio de comunicación, en esta
era de la información, parece haber influido también al provocar
un indispensable ajuste en las relaciones de los medios tradicionales con sus
audiencias. Asimismo, la televisión por cable y satélite ha ofrecido
nuevas alternativas a los televidentes hispanos, muchos de los cuales están
disfrutando de la televisión de sus países
de origen en la sala de su casa, en Estados Unidos. La desgarradora pero saludable
competencia entre las empresas DirecTV Mas y Dish Latino ha hecho posible esta
nueva y refrescante realidad.
Este nuevo fenómeno no parece haber despertado la creatividad de los directivos de
los medios hispanos de Estados Unidos, en cuanto a encontrar fórmulas más dinámicas
de comunicarse con sus audiencias actuales y con otras muchas que subyacen
en el seno de la comunidad hispana, sin mucho interés por los periódicos, la
radio y la televisión en español.
Prueba de ello es que el diario La Opinión anunció en 1989
que había vendido por primera vez 100 mil ejemplares. Casi 20 años después
su circulación es aproximadamente la misma, a pesar de que circula en gran
parte del sur de California, una región en la que habitan unos nueve
millones de latinos.
La peor parte se la llevan, sin dudas, las ediciones impresas de los periódicos
diarios que van a ofrecer mañana por la mañana lo que muchos
latinos ya vieron en Internet, a tempranas horas del día de hoy. Esto lo sufren
también
muchos noticieros de televisión en español.
Un estudio publicado por la revista American Journalism
Review señala que un problema crítico que afrontan los diarios
de Estados Unidos es que la caída de su circulación y de sus
ingresos por concepto de publicidad, por el desarrollo de Internet, no se corresponden
con los ingresos todavía pobres que obtienen en sus ediciones digitales.
Esto podría estar ocurriendo también en periódicos, revistas
y noticieros de radio y televisión en español,
o aun peor.
Por ello, muchos se preguntan si estamos asistiendo al fin de los medios tradicionales,
tal como los conocemos hoy.
(Hernández Cuéllar fundó Contacto Magazine en julio
de 1994 en Los Angeles, California, y ContactoMagazine.com en diciembre de
1998. Anteriormente había trabajado como redactor de la agencia internacional
de noticias EFE en Cuba, Costa Rica y Los Angeles, como editor metropolitano
del diario La Opinión e instructor de periodismo de la Universidad de
California en Los Angeles, UCLA - Biografía).
