El Libro Negro del Comunismo
Pocos años después de la caída del Muro de Berlín
y la desintegración de la Unión Soviética, se publicó
El libro negro del comunismo: crímenes, terror y represión
(1997), un documento sin precedente escrito por profesores universitarios
y experimentados investigadores europeos, y editado por Stéphane Courtois,
director de investigaciones del Centre National de la Recherche Scientifique
(CNRS), la mayor organización pública de investigación
de Francia, y la de mayor prestigio.
El libro atribuye casi 100 millones de muertos al comunismo. Sus autores,
o al menos la mayor parte de ellos, afirman ser de izquierdas, ofreciendo
como motivación de su trabajo que no deseaban dejarle a la extrema
derecha el privilegio de acaparar la verdad (pg. 14 y 50 de la edición
finlandesa del libro, 2001).
Su propósito es catalogar diversos actos criminales (asesinatos, tortura,
deportaciones, etc.) que el libro argumenta son el resultado de la búsqueda
e implementación del comunismo (en el contexto del libro, se refiere
fundamentalmente a las acciones de estados comunistas). El libro se publicó
originalmente en Francia con el título Le Livre noir du communisme:
Crimes, terreur, répression. En español fue publicado por
las editoriales Espasa Calpe y Planeta en 1998. El controvertido historiador
y periodista español César Vidal fue uno de los traductores.
La introducción, a cargo del editor, Stéphane Courtois, mantiene
que "... el comunismo real [...] puso en funcionamiento una represión
sistemática, hasta llegar a erigir, en momentos de paroxismo, el terror
como forma de gobierno". Usando estimaciones personales, cita un total
de muertes que "... se acerca a la cifra de cien millones". El análisis
detallado del total es el siguiente: 20 millones en la Unión Soviética,
65 millones en la República Popular China, 1 millón en Vietnam,
2 millones en Corea del Norte, 2 millones en Camboya, 1 millón en los
regímenes comunistas de Europa oriental, 150.000 en Latinoamérica,
1,7 millones en África, 1,5 millones en Afganistán y unos 10.000
muertes provocadas por "[el] movimiento comunista internacional y partidos
comunistas no situados en el poder".
La introducción proporciona también un listado más detallado
de los actos criminales descritos en el libro:
Unión Soviética: fusilamiento de rehenes o personas confinadas
en prisión sin juicio y asesinato de obreros y campesinos rebeldes
entre 1918 y 1922; la hambruna de 1922; la liquidación y deportación
de los cosacos del Don en 1920; el uso del sistema de campos de concentración
del Gulag en el periodo entre 1918 y 1930; la Gran Purga de 1937-1938; la
deportación de los kulaks de 1930 a 1932; la muerte de seis millones
de ucranianos (Holodomor) durante la hambruna de 1932-1933; la deportación
de personas provenientes de Polonia, Ucrania, los países bálticos,
Moldavia y Besarabia entre 1939 y 1941 y luego entre 1944 y 1945; la deportación
de los alemanes del Volga en 1941; la deportación y abandono de los
tártaros de Crimea en 1943; de los chechenos en 1944 y de los ingushes
en 1944.
Camboya: deportación y exterminio de la población urbana de
Camboya. China: destrucción de los tibetanos.
El libro, entre otras fuentes, usó material de los entonces recientemente
desclasificados archivos del KGB así como de otros archivos soviéticos.
El libro negro del comunismo recibió críticas favorables
y desfavorables, atrayendo críticas considerables y causando una enorme
controversia. Tanto la información que presenta como la interpretación
que hace de ella han sido tremendamente discutidas.
Por una parte, diferentes historiadores han publicado estimaciones tremendamente
diversas del número de muertes ocurridas en los países nombrados
en el Libro negro. Por ejemplo, las estimaciones acerca de las muertes
causadas por el régimen de Stalin en la Unión Soviética
varían entre 8,5 y 51 millones, mientras que los relativos a la China
de Mao oscilan entre 19,5 y 75 millones. Los autores del libro defienden sus
estimaciones acerca de la Unión Soviética (20 millones) y Europa
oriental (1 millón) aseverando que han utilizado fuentes que no estaban
disponibles para investigadores anteriores (los archivos soviéticos
mencionados anteriormente). Al mismo tiempo, los autores reconocen que las
estimaciones acerca de China y otros países aún dirigidas por
regímenes comunistas son inciertas ya que sus archivos siguen cerrados.
En años recientes, otros autores han ido publicando estimaciones de
muertes causadas por dictaduras comunistas progresivamente mayores. Por ejemplo,
libros recientes como Mao: la historia desconocida, de Jon Halliday
y Jung Chang y A Century of Violence in Soviet Russia de Alexander
Yakovlev han propocionado cifras aún mayores que las del Libro
negro para China y Rusia respectivamente.
Los críticos del Libro negro han alegado que el libro usa
el término "comunismo" para referirse a una amplia variedad
de sistemas diferentes, y que "arbitrariamente pone en el mismo saco
fenómenos históricos totalmente diferentes como la guerra civil
de 1918-21, la colectivización forzosa y el Gran Terror en la Unión
Soviética, el gobierno de Mao en China y de Pol Pot en Camboya, el
gobierno militar etíope así como diversos movimientos políticos
latinoamericanos, desde los Sandinistas en Nicaragua a Sendero Luminoso en
Perú".
Fuentes: Wikipedia, Archivos de ContactoMagazine.com


