
Los "Fans" Cubanos de John Lennon y The Beatles
Hoy 8 de diciembre, miles de cubanos recuerdan, sin dudas, el cruel,
injustificado, e inútil asesinato de John Lennon, ex integrante del
cuarteto británico The Beatles, en Nueva York, hace 27 años.
Pero dicha efemérides debería ser una propicia ocasión para no olvidar la memoria histórica, y recordar también la cruel, injustificada e inútil hummillación y persecución a que fueron sometidas por el gobierno las generaciones de las décadas de los años 60 y 70, que como millones en el mundo se convirtireron en amantes de la venerada música de los llamados "cuatro fabulosos", por considerarla como "penetración indeológica" ùimperialista.
Lennon cayó abatido por las balas del revólver de un desquiciado
mental a la entrada de su edificio neoyorkino Dakota donde residía,
el 8 de diciembre de 1980, en un hecho que conmocionó a toda la humanidad,
principalmente a los seguidores del afamado grupo musical.
Lennon pronto se convirtió en uno de los más sobresalientes componentes de la agrupación, no solo por su indisutible genialidad musical, sino además por la profundidad de muchos de sus textos y su contenido social.
Estos indudables atributos no pasaron inadvertidos para los "fans" ùcubanos, que a pesar de la prohibición oficial de la música de The Beatles,ù pusieron toda su reconocida ingeniosidad para poder escucharla.
Apelaron entonces a aferrar sus oídos a emisoras
norteamericanas que
se capataban en la isla, a pesar de ser interferidas por las autoridades
locales; se "confabulaban"ù con los que tenían posibilidades
de viajar al extranjero y traer las placas del cuarteto de Liverpool; enfundaban
los discos de vinil en carátulas de otros discos, entre otras formas
de romper con la absurda prohibición oficial.
Pero el tiempo, en su paso implacable, tiende a ponerlo todo en su
justo sitio, y así ocurrió.
Los cubanos puduieron, por fin, escuchar por la radio oficial las
interpretaciones de los melenudos cantantes británicos muchos años
después de que el carteto anunciara su separación, en 1973.
El 8 de diciembre de 2000, en el vigésimo aniversario
del asesinato y en un acontecimiento que pocos podrían esperar,
el gobernante cubano, Fidel
Castro, desveló una estatua de John Lennon en un céntrico parque
de la capital, junto al trovador Silvio Rodríguez, quien, por demás,
había sido igualmente censurado por su admiración por los "escarabajos" de
pelo largo.
"Lamento no haberte conocido antes ... yo también soy un soñador"ù,
dijo Castro sobre Lennon en breves declaraciones a la prensa nacional y extranjera
que cubría el acto, que disgustó a miles de los frustrados
admiradores de los músicos ingleses, que ya peinan muchísimas
canas.
En ese mismo año, pero en enero, el también
ex integrante del cuarteto, Paul Mc Cartney, hizo una breve visita a Santiago
de Cuba, segunda
ciudad en importancia en la isla, en el este, acompañado por dos hijos.
El autor de "Yesterday" y otras cientos de
canciones, fue despedido
en el aeropuerto, precisamente, bajo las notas de esta composición,
y
la silla que utilizó en un restaurante local donde comió se
conserva
intacta.
Asimismo en la ciudad de Holguín, también
en el oriente cubano y por
iniciativa oficial, se abrió "La caverna", en cuya entrada
se aprecian las figuras de John, Mc Cartney, George Harrison y Ringo Starr,
y las letras de las composiciones "Imagine" ùy "Yesterday"ù,
para recordar a los músicos británicos que llenaron al mundo
de su genialidad y pegajosas interpretaciones.
Los cubanos no conocieron a The Beatles tras desvelarse
a estatua de Lennon, como asegraron algunos, sino que tuvieron que esparar
casi tres décadas
por su rehabilitación oficial.
(Yero fue redactor de la agencia internacional
de noticias EFE en La Habana, Cuba, desde 1983 hasta principios de este
año
2007).
