
¿Informado,
Desinformado?
Con la fuerza extraordinaria de la televisión y de Internet, el ciudadano
de nuestra época se siente abrumado por el flujo descomunal de información
que recibe a cada minuto. Son más comunes hoy día las frases "el
mundo es una gran tragedia"
o "estamos al borde del Apocalipsis", que hace 100 años.
Estas frases se deben a que nos hemos enterado de los horribles efectos
de un tsunami, los desastres ocasionados por una guerra o el azote
de una epidemia que sin piedad ha dejado decenas de miles de muertos,
a miles de kilómetros de donde estamos. Siempre hubo grandes
tragedias, pero nuestros bisabuelos no tenían televisión
ni Internet, y algunos apenas podían leer los limitados periódicos
de su tiempo, más cargados de opiniones que de información.
La radio era entonces y es actualmente de gran utilidad.
Pienso en la manera en que los humanos más antiguos habrían percibido
el mundo, si hubiesen tenido a mano, en vivo, las imágenes de la toma
de Tenochtitlán, de las grandes guerras de conquista de muchísimas épocas,
en las que la victoria significaba ocupar tierras y convertir en esclavos a los
civiles inocentes que sobrevivían, o de las epidemias que arrasaban con
ciudades y naciones.
¿Podemos imaginar por un segundo cómo habría presentado
la CNN las ejecuciones en la guillotina de la Revolución Francesa, la
devastación dejada por el terremoto de 1906 en San Francisco o los cañonazos
indiscriminados contra las haciendas del sur durante la Guerra Civil de Estados
Unidos? Nada más parecido a lo que entendemos por el fin del mundo.
Hoy día, sólo la Associated Press, la mayor agencia de noticias
del planeta, envía información constantemente, cada día,
a 1.700 periódicos y a cinco mil radioemisoras y canales de televisión
de 121 países en cinco idiomas, a través de una sofisticada red
de 4.100 empleados, de los cuales tres mil son periodistas. Pero hay otras muchas
agencias de este tipo, como Reuters, Agence France Press, UPI, EFE y Notimex,
entre otras. También, los medios, por su propia cuenta, producen un enorme
caudal de información original cada día y además de publicarlo,
lo venden a otros medios, como son los casos de The New York Times News Service
y Los Angeles Times News Service, Agencia Reforma o Fuerza Informativa Azteca.
Por otra parte, tómese nota de que en Internet, sólo Google Noticias
ofrece información diaria procedente de 4.500 fuentes en inglés
y 700 en español, pero lo hace además en otros muchos idiomas.
Otro tanto se atribuye a Yahoo, MSN, Terra y otros proveedores de noticias.
Con la revolución de las computadoras u ordenadores personales, a partir
de 1980, el ser humano tuvo a su disposición un aparato no sólo
para consumir información, sino también para producirla. Pero en
la década de los 90, la popularización de Internet condujo a la
verdadera revolución de la información. En sus primeros cuatro
años de vida, Internet alcanzó
una audiencia de 50 millones de personas, potencialmente interconectadas
en todo el mundo. Lograr esa audiencia tomó a la radio 38
años, a la televisión 13 años y a las computadoras
personales, 16 años. Sin embargo, las audiencias de estos últimos
medios no están potencialmente interconectadas, como lo está
la audiencia global de Internet, que hoy día tiene más
de mil millones de usuarios, 200 millones de ellos en Estados Unidos.
Ante este abrumador escenario, la pregunta debe ser ésta: ¿cómo
consumir estos manantiales multitudinarios de información?
A Digerir la Información
La mayoría de las personas hoy día se informan a través
del noticiero de televisión, y muchas otras vía Internet. Quedan
atrás los periódicos diarios, que si bien están muy lejos
de morir, han sufrido una caída significativa de lectores en los últimos
años. Pero mucho ojo, la mayor parte de la información que se consume
vía Internet procede, precisamente, de las ediciones online de los diarios.
Los telediarios son hoy día una síntesis muy comprimida de lo que
ocurre en el mundo. Casi todos tienen una duración de 30 minutos, que
deben compartir con la publicidad pagada. En resumen, un telediario promedio
posiblemente no presenta en ese tiempo más de 25 noticias, repartidas
entre dos o tres reportajes y una mayor cantidad de spots breves, cuya duración
individual oscila entre los 15 y los 25 segundos. Desafortunadamente, los telediarios,
como casi toda la programación televisiva, están sujetos a la guerra
por niveles más altos de audiencia. Esto significa que muchas veces se
sacrifica la calidad de la información que verdaderamente necesita el
televidente, por noticias insignificantes pero con imágenes impresionantes.
Un hombre atropellado por un conductor ebrio en medio de la noche; un incendio
con llamas muy luminosas en una casa de familia donde no había nadie en
ese momento; y hasta un animal desconocido que succiona la sangre de otros animales
hasta matarlos, por no mencionar las largas persecuciones policiales por las
autopistas, en vivo. Este fenómeno es particularmente cierto en Estados
Unidos, pero empieza a ganar terreno en otros países, debido al carácter
comercial de la televisión. A mayor número de televidentes, mayor
número de anunciantes que pagan tarifas más altas.
A pesar de esto, la televisión es, sin duda alguna, el medio que permite
a la mayoría estar al tanto de lo que ocurre. Mucha gente no tiene todavía
una computadora, pero casi todo el mundo tiene un televisor. La capacidad de
síntesis de la televisión y su inmediatez, ayuda a digerir la montaña
informativa de la que hablábamos antes, aun con el inevitable fantasma
de lo espectacular.
Internet, por su parte, ofrece una inmediatez mayor que los telediarios. Muchas
veces nos enteramos de algo importante gracias a este nuevo medio, ya no tan
nuevo, muchas horas antes de que comience el noticiero de televisión.
No existe un lenguaje particular de Internet, por mucho que nos quieran hacer
creer lo contrario. Lo que leemos en la red se parece mucho a lo que leemos en
un periódico. Por lo general, hay mucha más información
sobre un tema de la que recibimos de un telediario, y en ocasiones, hoy día,
esa información viene también acompañada de imágenes
en video y segmentos de audio. Muchos periódicos publican en Internet
versiones de un tema que son mucho más extensas que las de su edición
impresa, por razones de espacio.
Para quienes creen que los medios tradicionales le pasan gato por liebre, están
también los espacios digitales alternativos y los blogs personales, desde
los que publican la extrema derecha y la extrema izquierda, hasta las denuncias
de los ambientalistas y de los defensores legítimos de los derechos humanos,
así
como las charlas y debates de los llamados espacios sociales.
Pero uno de los inventos más modernos, todavía en manos de la minoría,
es esa combinación fabulosa de Internet y la telefonía móvil.
También es posible recibir noticias a través del teléfono
móvil, mientras estamos sentados en un parque o un tren del Metro. Muchos
expertos creen que este adelanto, sin paralelo, está poniendo en peligro
la existencia misma de las computadoras personales. Otros creen que el ordenador,
por muchas razones, es insustituible, o al menos así
será durante las próximas décadas.
Los amantes empedernidos de la información todavía constituyen
una élite, pero una élite que Internet ha logrado juntar. Estas
son personas que pasan horas y horas detrás del computadora, en busca
de la información que necesitan, que muchas veces es información
especializada.
Lo bueno de todo esto es que no se trata de un fenómeno excluyente. Para
estar informado, usted puede elegir la modernidad de Internet, de la televisión
digital terrestre o el tradicional momento de sentarse en la mañana a
leer la edición impresa de su diario favorito, mientras disfruta de una
buena taza de café.
La
Blogosfera y el Periodismo Ciudadano
Más
sobre Internet y Tecnología
