Inmigrantes - La Hipocresía de Arabia Saudita


Peregrinación a la Meca, en Arabia Saudita

Peregrinación a la Meca en Arabia Saudita, país con el mismo idioma y la misma religión de los inmigrantes sirios que han invadido Europa. (Foto: Wiki Commons).

Inmigrantes - La Hipocresía de Arabia Saudita

PEDRO MIGUEL GONZALEZ

Mientras la ola de refugiados que llegan a Europa no tiene para cuando acabar, y las divisiones internas entre los países miembros se intensifican ante los abrumadores números, muchos se preguntan por qué los sirios tienen que arriesgar su vida cruzando el mar en precarias embarcaciones en su intento por llegar al viejo continente, cuando un poco más al sur tienen un rico vecino con el cual comparten idioma y religión. Me refiero a Arabia Saudita.

No importa que se trate de un enorme país con un área aproximada de 2.150.000 Km2, ni que su población sea de apenas de 27 millones de habitantes, cifra que algunos expertos consideran ha sido inflada por el gobierno saudí. Tampoco importa que sea un país rico que dispone de una gran reserva de petróleo y dinero en efectivo, ni importa que sea un país musulmán de mayoría suni, como lo es la mayoría de la población siria que huye de la guerra que destroza su país desde hace ya más de cinco años.

Más interesante aun, Arabia Saudita dispone de 100.000 carpas climatizadas en la ciudad de Mina que cubren un área de 20 km2 y que pueden albergar a tres millones de personas. Estas carpas solamente se usan cinco días al año para dar cobijo a los peregrinos del Hajj. A pesar de todo lo anterior el gobierno saudí se ha negado a recibir a los refugiados sirios, que se ven entonces obligados a buscar refugio en una Europa que a cada momento se resiste más a recibir una ola de refugiados que no tiene para cuando acabar.

Pero los sauditas quieren demostrar al mundo que ellos si se preocupan por los suyos, y han ofrecido dinero para la construcción de 200 mezquitas en Alemania, país al cual se dirige la gran mayoría de los refugiados. Sin embargo, según los reportes publicados hasta ahora, las mezquitas serían operadas y supervisadas por los mismos sauditas.  Menuda ayuda.  

La noticia fue primero reportada por el periódico libanés Ad-Diyar, y republicada por otros medios, lo cual ha creado controversia, pues según la tradición islámica el islam se debe expandir por el mundo por cualquier medio que sea posible, ya sea a través de la jihad, o guerra santa, o a través de migraciones masivas, conocidas en árabe como hijra. Nada más parecido a una hijra que lo que está sucediendo en este momento, por lo que muchos se preguntan si detrás de todo este enorme movimiento de personas no hay un plan premeditado para cambiar el mapa religioso de un continente que cada día se aleja más de sus tradiciones cristianas a favor del ateísmo y de una creciente influencia musulmana.

Mientras la izquierda presiona a Europa para que continúe recibiendo a los refugiados, nadie se atreve a preguntar a la familia real saudí por qué no acoge a los sirios, con quienes comparten idioma y religión. Pero la pregunta es válida.

Valga aclarar que Arabia Saudita no es la excepción, sino la regla entre los estados árabes considerados ricos. Qatar, por ejemplo, que según el Banco Mundial tiene una renta per cápita de 93 mil dólares anuales, también se ha negado a recibir a los refugiados.

El resto de los estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo -Kuwait, Bahréin, Emiratos y Omán-, no son firmantes de la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de la ONU, que data  de 1951, y en la que se define quién es refugiado, sus derechos y las responsabilidades hacia ellos. 

Europa tiene una tradición de compasión hacia los necesitados, y los sirios sin duda necesitan ayuda, pero parafraseando al primer ministro croata Zoran Milanovic, Europa debe tener corazón, pero también cabeza. Más que nunca el viejo continente necesita líderes que tengan en cuenta los intereses de sus ciudadanos presentes y futuros, y que tengan la fuerza de carácter para exigir a los gobiernos árabes que asuman su responsabilidad en la crisis migratoria más grande que ha visto el mundo desde la Segunda Guerra Mundial.

(González es comentarista de temas de actualidad y reside en el sur de Florida. Ha trabajado en los diarios La Opinión de Los Angeles, California, y El Nuevo Herald de Miami, Florida. También ha publicado artículos en el diario The Globe & Mail de Toronto, Canadá, entre otros medios).

El Drama de la Otra Inmigración

Donald Trump, Estrella de un Circo Peligroso

Rupert Murdoch Corrige a Donald Trump

¿Un Sustituto para Estados Unidos?

Para compartir este artículo:



Música, Cine, Festivales, Eventos Especiales

Tecnología - Redes Sociales, Teléfonos Inteligentes, Internet

EE.UU.: Los Hispanos Abrazan la Tecnología Digital

El Legado Hispano en Estados Unidos

Para enviar un mensaje a ContactoMagazine.com

Más sobre los Latinos en Estados Unidos

 


Portada de ContactoMagazine.com


© Contacto Magazine

Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos, radio y televisión, libros, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros medios de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia de reproducción del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar una solicitud al editor.


América-Mundo, Inmigración, Arte y Cultura, Espectáculos, Ciencia y Salud, Latinos en EE.UU. México, Cuba, Tecnología, Un Poco de Humor, Fiesta Latina, Comida Latina, Café Impresso, Portada








 



Ciberguerras

Alerta ante el Peligro de las Ciberguerras

La informática se está convirtiendo poco a poco en un arma peligrosa, y las guerras del futuro ya se están librando a ciertos niveles en el espacio cibernético. El secretario de Defensa de EE.UU., Chuck Hagel, informó que el Pentágono está dándole una importancia significativa a su unidad de ciberguerras con el propósito de frenar cualquier ataque extranjero contra sus redes e infraestructura.

Muchos se preguntan si se puede predecir un terremoto.

¿Se Puede Predecir un Terremoto?

Desde hace años los californianos esperan un devastador terremoto de más de ocho grados en la escala de Richter, que ha sido bautizado antes de llegar con el nombre de "El Grande" (The Big One). Muchos creen que cuando ello ocurra, California podría quedar dividida en dos, con la región que corre sobre las costas del Pacífico posiblemente convertida en una isla. ¿Exageración?



Sector financiero de Nueva York.

¿Un Sustituto para Estados Unidos?

• Un Estudio de Inteligencia Militar Señala que la Economía de China Superará a la de EE.UU. antes de 2030.

• Si Bien el Poder Económico, Tecnológico y Militar de Washington es Asombroso, su Enorme Deuda Pone los Pelos de Punta.

• Analistas de Ideas Contrarias como Carlos A. Montaner, Noam Chomsky y Roberto Alvarez Quiñones No Ven un Competidor para EE.UU.

Las dantescas imágenes del derrumbe de las torres gemelas del World Trade Center de Nueva York en 2001, las apocalípticas escenas de las guerras de Irak y Afganistán y el estallido de la crisis financiera de 2008 que profundizó el camino hacia la Gran Recesión, así como el impresionante crecimiento económico de China y la enorme deuda pública de Washington son, para muchos, pruebas irrefutables de que Estados Unidos no podrá ser por mucho tiempo más la potencia hegemónica más próspera y poderosa que haya conocido la historia de la humanidad. ¿Será cierto? Y si lo es, ¿qué otro país podría ocupar esa privilegiada posición?

El Congreso de EE.UU. en pleno...

Reforma Migratoria: ¿Por Qué en el 86 Sí?

Durante una larga etapa, el Congreso de Estados Unidos, organizaciones comunitarias, líderes políticos y religiosos, amigos y enemigos, han sido protagonistas de un intenso debate acerca de la posibilidad de cambiar las leyes de inmigración, ante la presencia innegable de 11 millones de extranjeros sin documentos migratorios. En 1986 se aprobó una reforma a las leyes vigentes que permitió la legalización de unos tres millones de inmigrantes indocumentados. En la última década, repetir aquel proceso con éxito, ha sido poco menos que imposible. ¿Por qué aquella vez sí se pudo y ahora el mismo propósito se mantiene en el limbo?