

Elementos de las fuerzas armadas de Honduras arrestaron al presidente Manuel Zelaya y lo trasladaron a Costa Rica el domingo 28 de junio, día de una consulta popular que el mandatario quería realizar y que la Corte Suprema y el Congreso hondureños han calificado de ilegal.
La crisis constitucional comenzó con la decisión del propio
Zelaya de seguir adelante con la consulta popular, en la que se decidiría
si el presidente podría reelegirse en su puesto, en un proceso muy
similar a los que se han realizado en Venezuela, Ecuador y Colombia, pero
sin apoyo parlamentario. Posteriormente, Zelaya destituyó al jefe
del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas, general Romeo Vásquez,
decisión que la Corte Suprema dejó sin efecto. La Corte aceptó por
unanimidad dos recursos de amparo al considerar que se violaron las garantías
constitucionales del general Vásquez.
Desde Costa Rica, Zelaya dijo a la cadena Telesur que había sido secuestrado
en ropa de dormir por elementos de las fuerzas armadas, luego de unos 20 minutos
de resistencia de su guardia personal. Calificó el incidente de secuestro y
golpe de Estado por querer "hacer una encuesta que no tenía ningún efecto vinculante".
Dijo también que había informado a los soldados que estaban cumpliendo una
orden ilegal de su jefe militar contra el presidente constitucional de Honduras.
Zelaya pidió a Estados Unidos, la OEA y la comunidad internacional que condenen
el golpe militar.
El Congreso anunció el viernes 26 de junio la posibilidad de inhabilitar
al presidente Zelaya, quien a nivel político ha sido acusado por la
oposición de tratar de colocar a Honduras bajo la influencia del presidente
venezolano Hugo Chávez, líder de un grupo de gobiernos de la
izquierda radical latinoamericana, en el poder.
La coordinadora del Movimiento Paz y Democracia, María Martha Díaz Velázquez,
de la oposición, dijo a la cadena CNN que "no se trata
de un golpe de estado, sino de una suspensión" de las funciones
del presidente, que "ha violado la
Constitución" al tratar de imponer una constituyente. También
dijo que Zelaya tiene asesores cubanos y venezolanos "infiltrados en el
país", para llevar
a Honduras por el camino de Venezuela.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se pronunció de inmediato sobre
el tema.
"Como lo hizo la Organización de Estados Americanos el viernes, insto a todos los actores políticos y sociales a respetar las normas democráticas, el estado de derecho y los principios de la Carta Democrática Interamericana", dijo Obama en un comunicado.
"Cualquier tensión y disputa existente debe ser resuelta pacíficamente
a través del diálogo, libre de cualquier interferencia externa",
señaló.
Las primeras imágenes que dieron la vuelta al mundo mostraron un dinámico movimiento de tropas, y abucheos de los simpatizantes de Zelaya, que estaban en las calles para participar en la consulta popular.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA),
José Miguel Insulza, convocó el mismo día 28 a una reunión
urgente del Consejo de Seguridad de la organización.
