
JESUS HERNANDEZ CUELLAR
Muchos profesionales y propietarios de pequeñas empresas comúnmente
se hacen una pregunta importante, cuando están considerando la posibilidad
de tener una presencia en Internet. Esa pregunta es: ¿cómo
relacionarse con un diseñador web? Publicar un sitio web diseñado
profesionalmente no tiene por qué ser algo caro, eso depende de la
complejidad del sitio, pero tampoco es una aventura de compras en un tienda
de 99 centavos. Es una manera de crear una máquina de marketing que
ayude al negocio a hacer más fácil y menos costoso, el proceso
de adquirir clientes. Es también una manera de mantener informados
a los clientes que ya tenemos sobre lo que está haciendo nuestra compañía.
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No hay comercial de radio o televisión, carteles externos, páginas completas en periódicos, o anuncios múltiples en revistas que puedan mostrar la cantidad de información sobre nuestra compañía, que un sitio web puede mostrarle al público. Y como dice la mayoría de los expertos, los consumidores están utilizando Internet hoy día no sólo para comprar en línea, sino también para comparar precios, servicios, ofertas especiales y el prestigio de las empresas para dirigirse a las tiendas físicas de la calle, para hacer una cita con un médico, para comprar un tour a Francia o para hacer una reservación en un restaurante.
El diseño web es una acitividad relativamente nueva. El primer sitio web del mundo fue creado por el británico Tim Berners-Lee, padre de la World Wide Web, en agosto de 1991. Por esta razón, existe la creencia de que muchos diseñadores son gente muy trabajadora, pero no necesariamente gente de negocios. De hecho, son las dos cosas, profesionales y empresarios, cuando trabajan de manera independiente, y se supone que se comporten como tales. He visto a muchos diseñadores que han perdido oportunidades de negocio por usar una jerga demasiado técnica que los empresarios no entienden. O porque han tratado de vender ideas supuestamente brillantes a un empresario que no necesita lo que el diseñador está tratando de vender. El mundo empresarial, como cualquier otra actividad humana, es una carretera de doble vía. Los diseñadores comerciales están ahí para satisfacer las necesidades de los clientes, en primer lugar, no para ganar premios. Si el premio viene después de haber dejado satisfecho a un cliente, ¡felicidades! La senda del cliente es pagar por el trabajo.
Diseñé un sitio web por primera vez en diciembre de 1998. Fue una dulce pesadilla. Más de una década después, entiendo mucho mejor lo que un cliente espera de un diseñador web que recibirá un pago por su trabajo. Me gustaría compartir mi experiencia con los dos, es decir, con el profesional o el propietario de una pequeña empresa, es decir el cliente, y con el diseñador.
1 - Un diseñador web debe sostener una primera reunión cara a cara con el cliente, con el fin de escuchar atentamente lo que el cliente necesita. Si el cliente es lo suficientemente geek para aceptar una reunión de computadora a computadora, digamos que vía Skype, ¡formidable! El punto es que el diseñador debe saber quién es el cliente. ¿Un médico, un abogado, un agente de viajes, el dueño de un restaurante o un fabricante de productos? Por otra parte, el cliente debe saber quién es el diseñador. Un diseñador profesional debe tener a mano un portafolio que el cliente pueda ver. Ese portafolio puede estar online, en una laptop o inclusive en materiales impresos. En esa reunión, el cliente debe explicar claramente qué tipo de sitio web necesita y por qué. ¿Un sitio promocional con información básica de productos y servicios, o una tienda electrónica para vender artículos directamente a los consumidores?
2 - Se supone que el diseñador haga preguntas, para entender mejor lo que el cliente tiene en mente. En primer lugar, tanto el cliente como el diseñador, deben identificar la audiencia del sitio. ¿Quién es el cliente del cliente? La edad, el sexo, el poder adquisitivo, el nivel de educación, y las raíces étnicas, culturales y raciales son características básicas que se deben conocer. Sólo después de identificar esas características, el cliente y el diseñador se pondrán de acuerdo acerca de los elementos del sitio tales como el look que ofrecerá el mismo, el contenido, el lenguaje, la tipografía, las imágenes, los colores, las facilidades de navegación y la interactividad. Es importantísmo que ambas partes también se pongan de acuerdo en qué palabras y frases clave relacionadas con el negocio son las mejores para atraer a usuarios de Internet que buscan productos y servicios a través de Google, Yahoo, Bing, AOL y otros buscadores. El sitio de un bufete de abogados contiene usualmente palabras y frases claves como "defensa criminal", "inmigración", "bancarrota" y "lesiones personales", entre otras. Esas son las palabras que los usuarios colocan en los buscadores cuando necesitan servicios legales. En diseño web, el uso apropiado de palabras clave es parte de una nueva actividad llamada SEO (search engine optimization, en inglés). La SEO ha evolucionado también hasta convertirse en SEM (search engine marketing, en inglés).
3 - Una vez que el diseñador sabe qué tipo de sitio está a punto de diseñar, es que se encuentra en capacidad de ofrecer una cotización por su trabajo. En este punto, el diseñador y el cliente ya deben estar de acuerdo en qué cantidad de páginas web, imágenes, animaciones, bases de datos, formularios electrónicos y textos va a tener el sitio web. Un punto muy importante: ¿el cliente va a suministrar las fotos, el logo y la información de su compañía? ¿O el diseñador tendrá que crear el logo, redactar la información y tomar fotos o comprar imágenes genéricas a una empresa especializada en fotos de este tipo, stock photos? Lo normal en casos de oficinas profesionales y pequeñas empresas es que el cliente suministre al diseñador todos esos elementos. Si el diseñador tiene que hacer ese trabajo extra, el costo del proyecto será mucho más caro.
4 - El cliente debe entender que el diseño web es un servicio a veces separado de los servicios de registro de dominio y de alojamiento. El registro de dominio es el proceso de registrar el nombre de un sitio web (www.miempresa.com). El alojamiento u hospedaje es el proceso de rentar o alquilar un espacio web para alojar el sitio. Hay muchas empresas dedicadas a suministrar esos servicios. Algunos diseñadores ofrecen los tres servicios como parte de un paquete único. Otros simplemente ayudan al cliente en el proceso de comprar el registro del dominio y el servicio de alojamiento por un pago pequeño o sin costo adicional. En el último de estos casos, el cliente debe pagar directamente a esas otras empresas, lo cual es comúnmente un proceso muy fácil y económico si se compara con el costo del diseño web.
5 - Se necesitarán varios días para desarrollar el proyecto, dependiendo del tamaño y la complejidad del mismo. El diseñador informará al cliente de cuántos días necesita y cuándo estará terminado el trabajo. Si el cliente debe suministrar la información, el logo y las imágenes, entonces debe comprender que el proceso se haría más lento y tedioso si no entrega esos elementos puntualmente.
6 - Después de llegar a un acuerdo, hay que redactar un contrato o acuerdo de servicios que contenga todos los términos y las condiciones del trato. Ambas partes deben firmar ese documento. En Estados Unidos, la mayoría de los diseñadores no mueve ni un dedo si no recibe primero un pago parcial por adelantado, comúnmente el 50 por ciento del costo total. El otro 50 por ciento se pagará cuando el trabajo esté terminado.
Cuando el sitio web ya está online, el cliente debe encontrar la manera de promoverlo, ya sea integrando el nombre del mismo, www.miempresa.com, a la publicidad que hace en periódicos, revistas, radio, televisión y en el propio Internet, o colocándolo en volantes, cartas y tarjetas de presentación, menus de restaurantes y cualquier otro material promocional que comúnmente emplea. Es importante dar a conocer el sitio, para que los clientes del cliente, lo visiten. Y para adquirir nuevos clientes.
Hoy día, a la altura del mes de mayo de 2010, el punto no es si se necesita o no un sitio web. El punto es que los clientes esperan que una empresa tenga un sitio web, de la misma manera que en 1950 esperaban que una empresa tuviese una línea telefónica.
(Hernández Cuéllar es el director de ContactoMagazine.com, revista fundada en 1994, y el diseñador jefe de Contacto Graphic and Web Designs, servicio establecido en 1998).
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