Argumento Económico para la Legalización
America’s Voice
Washington, D.C.
¿Es conveniente o práctico presionar por una reforma migratoria
amplia en medio de una recesión económica?
Para el doctor Raúl Hinojosa-Ojeda, director ejecutivo del Centro
de Desarrollo e Integración de Norteamérica de la Universidad
de California en Los Ángeles (UCLA), la legalización de trabajadores
supondría buenas noticias para la economía.
Hinojosa-Ojeda indicó a America’s Voice que hay que remitirse
a los años posteriores a la promulgación por el presidente
republicano Ronald Reagan, de la Ley de Reforma y Control de Inmigración
(IRCA) de 1986. Esta resultó en mayores ingresos para los trabajadores
legalizados, mayor consumo que benefició a la economía, y mayores
impuestos al fisco en medio de la recesión de fines de los ochenta
y principios de los noventa.
En su reporte “Estímulo Económico mediante la Legalización” para
el Instituto William C. Velásquez, Hinojosa-Ojeda indica que si la
Casa Blanca y el Congreso logran la legalización de los 10 a 12 millones
de indocumentados en Estados Unidos, ésto resultaría en un
estímulo económico de entre 30,000 y 36,000 millones de dólares
en ingresos personales; entre 4,500 y 5,400 millones de dólares en
ingresos tributarios netos; y en la creación de entre 750,000 y 900,000
nuevos trabajos.
El profesor explicó que el propio Departamento del Trabajo analizó las
caracteríticas de los trabajadores legalizados cinco años después
de IRCA y reportó un alza de 15% en los ingresos medios de estos trabajadores.
En consecuencia, se fortaleció la productividad y el consumo aún
en el periodo de 1988 a 1992 cuando el desempleo aumentó de 5.3% a
7.5%.
Obviamente, quienes se oponen a la reforma ven en la recesión la razón
perfecta para abogar por deportaciones masivas acusando a los indocumentados
de querer arrebatarle a los estadounidenses los escasos trabajos disponibles,
aunque en momentos de bonanza económica los hayan acusado de lo mismo.
Para citar un editorial del New York Times del pasado 14 de febrero, “los
trabajadores sin documentos ya han sido acusados de provocar lepra, olas
de criminalidad, la ruina del medio ambiente, el efecto invernadero y el
declive de la Civilización Occidental, de manera que ligarlos a la
mala economía parece algo natural”.
Pero hay economistas y académicos que, por el contrario, sostienen
que legalizar la fuerza trabajadora sin documentos supone beneficios económicos
para el país, no sólo por la recaudación de más
impuestos, sino por el efecto dominó de mejorar las condiciones del
resto de los trabajadores.
Isaac Cohen, analista económico independiente, no asume ninguna postura
sobre la reforma migratoria.
Pero le indicó a America’s Voice que sin haber estudiado el
fenómeno y sin tomar partido, “suena lógico pensar que
si se legalizan los inmigrantes y empiezan a pagar impuestos normalmente,
el ingreso del gobierno va a aumentar porque va a haber más contribuyentes
que ahora están en la ilegalidad”.
Hinojosa-Ojeda, quien ha estudiado el tema exhaustivamente, ofreció a
IRCA como ejemplo del efecto positivo de la legalización sobre la
economía.
“Esa legalización se produjo en medio de una baja económica
cuando el desempleo estaba en aumento y lo curioso es que aún en medio
del descenso económico y de la recesión, los ingresos de los
trabajadores inmigrantes recientemente legalizados aumentaron”, explicó el
profesor.
Hinojosa-Ojeda ofreció cinco razones por las cuales la legalización
de trabajadores es positiva para los trabajadores y para la economía,
y así ocurrió tras la legalización de 1986
1. La legalidad otorga derechos laborales y en 1986 eso resultó en
niveles más altos de ingresos y de consumo y lo mismo puede esperarse
con una reforma integral
2. Los niveles más altos de ingresos hacen que esos trabajadores inviertan
más en su propia educación, que también ocurrió post
IRCA, lo que a su vez supone mayor productividad
3. Se fortalece la capacidad general de los mercados laborales de apuntalar
la economía en momentos de crisis. Según el profesor, “es
peligroso que en medio de una recesión económica hayan 12 millones
de personas sin derechos porque en medio de la crisis lo que los empleadores
intentan hacer es reducir los salarios”. “Uno no quiere que el
sector más vulnerable del mercado laboral (es decir, los indocumentados)
sean todavía más vulnerables en medio de la recesión
porque eso supone la reducción salarial de todo el mundo”, agregó.
4. Cuando el mercado laboral está en picada hay que elevar el fondo
(donde están los indocumentados) y la legalización eleva ese
fondo
5. Cuando los trabajadores son legalizados no sólo sus ingresos aumentan,
sino que la demanda por trabajadores indocumentados se reduce.
Hinojosa-Ojeda agregó que tras la implementación de IRCA se
redujeron los cruces y las detenciones de indocumentados. Curiosamente, cuando
el gobierno centró su política migratoria y sus recursos en
la aplicación de leyes, la inmigración indocumentada aumentó.
Entre 1990 y 2005 se triplicó la cifra de agentes fronterizos y su
presupuesto se disparó, pero entre 1990 y 2008 la cifra de indocumentados
se triplicó a 12 millones.
El Centro de Política Migratoria (IPC) también ha recopilado
las conclusiones de diferentes análisis sobre el efecto positivo de
la legalización sobre la economía.
Entre otros que:
* La Oficina Presupuestaria del Congreso (CBO) concluyó que aprobar
el plan de reforma migratoria amplia de 2006 le habría supuesto al
fisco 66,000 millones de dólares en nuevos ingresos en un lapso de
diez años.
* La National Foundation for American Policy calcula que los nuevos inmigrantes
legales proveerían un beneficio neto de 407,000 millones de dólares
al sistema del Seguro Social por 50 años
* Y un estudio del Center for American Progress concluyó que tratar
de deportar a 10 millones de indocumentados costaría cuando menos
206,000 millones de dólares por cinco años.



