A 15 Años de los Disturbios de L.A.
Por JESUS HERNANDEZ CUELLAR
Fue como un terremoto de fuego que desgarró el corazón de Los
Angeles. Duró seis días oficialmente, entre el 29 de abril y el
4 de mayo de 1992, pero muchos creen que las heridas no han sanado todavía.
Las imágenes de televisión mostraron una ciudad en llamas, con
transeuntes inocentes golpeados por las turbas, robos y asaltos a comercios.
Soldados de la Guardia Nacional y de la primera división de la Infantería
de Marina de Estados Unidos tuvieron que ser desplegados en las calles para
ayudar a los organismos locales de la Policía a detener la furia de los
amotinados. El mundo entero estaba mirando, en vivo, las escenas de una especie
de guerra civil en la capital del mundo del espectáculo.
El suceso que disparó la rebelión fue el veredicto emitido por
un jurado de Los Angeles, el mismo 29 de abril de 1992, mediante el que se dictó
la absolución de cuatro policías que habían golpeado salvajemente
al afroamericano Rodney King. La golpiza fue tomada en video por un ciudadano
privado, George Holliday, quien entregó la cinta a un canal de televisión.
Estas escenas dieron la vuelta al mundo antes que las otras.
A las 3:15 de la tarde del 29 de abril, hora del Pacífico, se dio a conocer
el veredicto. Los cuatro policías que protagonizaron la golpiza, Laurence
Powell, Timothy Wind, Theodore Briseño y el sargento Stacey Koon, fueron
declarados inocentes.
El presidente George Bush padre, al enterarse de la decisión, dijo que
"el sistema del jurado ha funcionado, lo que necesitamos ahora es calma
y respeto a la ley". De todos modos, Bush propuso un segundo juicio a los
policías por violación de los derechos civiles de King.
El entonces alcalde afroamericano de Los Angeles, Tom Bradley, añadió
que "el veredicto del jurado no nos cegará respecto a lo que vimos
en ese video...los hombres que golpearon a Rodney King no merecen vestir el
uniforme del Departamento de Policía de Los Angeles".
Se Desata la Furia
Varios manifestantes pacíficos protestaron frente a Parker Center, sede
de la Policía de Los Angeles, sin mayores consecuencias. Pero cuando
faltaban 15 minutos para las siete de la noche, ocurrió el más
terrible de los sucesos que se hicieron públicos. El camionero blanco
Reginald Denny fue detenido por una turba en la intersección de las avenidas
Florence y Normandie, arrastrado fuera de su camión y golpeado insaciablemente
por miembros de una pandilla afroamericana. Cuando ya estaba casi inconsciente,
un atacante lanzó a su cabeza un fragmento de concreto. La escena fue
tomada en vivo por helicópteros de la televisión local. Denny
fue rescatado y auxiliado por vecinos negros de la zona, que al ver las imágenes
por televisión, corrieron a la escena del asalto. Sobrevivió al
ataque tras una costosa cirugía.
Minutos después, en la misma esquina, el constructor guatemalteco Fidel
López fue también golpeado por una turba. Le robaron dos mil dólares.
Un asaltante estrelló el radio de un auto en su cabeza, mientras otro
trató de cortarle una oreja. Pintaron su cuerpo y sus genitales con aerosol.
Esta escena fue igualmente tomada en vivo por la televisión. La intersección
de Florence y Normandie estaba totalmente tomada por los amotinados, sin protección
policial alguna. López también sobrevivió luego de cirugías
y complicados tratamientos.
Como resultado de la violencia de seis días, 53 personas murieron y otras
dos mil resultaron heridas. Las pérdidas materiales se calculan todavía
hoy día en una cifra que oscila entre 800 millones y mil millones de
dólares. Hubo aproximadamente tres mil 600 incendios. Unas mil 100 edificaciones
fueron destruidas. Las autoridades realizaron alrededor de 10 mil arrestos.
El entonces jefe de la Policía, Darryl Gates, fue acusado de acordonar
la ciudad de tal manera, que los amotinados sólo pudiesen quemar sus
propios barrios y algunos otros que rodean el sur. Todo indica que así
fue.
Antecedentes
Cuando Rodney King fue brutalmente golpeado, estaba en libertad bajo palabra
por un delito de robo. Tenía antecedentes de conducir ebrio, y se creía
que estaba bajo la influencia de la droga PCP.
La golpiza de King se produjo el 3 de marzo de 1991, pero el día 16 de
marzo, la coreana Soon Ja Du mató a balazos a la jovencita negra Latasha
Harlins, de 15 años, en una disputa por una botella de jugo de naranja
que tenía un precio de un dólar con 79 centavos, en la tienda
de Du. Le disparó por la espalda. La coreana fue declarada culpable de
homicidio voluntario y condenada a sólo cinco años de libertad
condicional, 400 horas de trabajo comunitario y a una multa de 500 dólares.
Los ánimos estaban al rojo vivo. La comunidad afroamericana estaba muy
resentida con la policía, con los políticos y con la comunidad
coreana, muchos de cuyos miembros eran y son propietarios de las tiendas de
licores situadas en los barrios negros. También había en ese momento
grandes tensiones raciales entre los negros y los hispanos. La población
latina había crecido 119 por ciento en las áreas tradicionalmente
negras de la ciudad.
Las dos grandes y temibles pandillas afroamericanas de Los Angeles, los Bloods
y los Crips, habían hecho una tregua entre ellas para exigir una serie
de demandas al gobierno y a la policía. Se cree que sus líderes
fueron los autores intelectuales y en gran parte materiales, de los disturbios
de 1992.
El desempleo, la deserción escolar, la venta de drogas y la violencia
de las pandillas eran el pan nuestro de cada día en las comunidades negras
del sur. Muchos expertos creen que la golpiza a King fue sólo la gota
que colmó la copa de un grupo étnico que había vivido la
mayor parte de su vida con un sentimiento de marginación social y discriminación
racial.
Los cuatro policías que golpearon a King volvieron a los tribunales por
violación de los derechos civiles del joven afroamericano. El 17 de abril
de 1993, dos de ellos, Lawrence Powell y el sargento Stacey Koon fueron declarados
culpables. Fueron a la cárcel. Los otros dos resultaron inocentes. King
recibió una compensación de tres millones 800 mil dólares
por daños y perjuicios. Con ese dinero abrió un sello discográfico
de música rap, Alta-Pazz Recording. Desde entonces, ha sido arrestado
varias veces por manejar ebrio e intoxicado con PCP, así como por violar
disposiciones de tráfico.
Asignaturas Pendientes
Inmediatamente después de los disturbios, las autoridades trataron de
presentar una respuesta social a los problemas de la comunidad afroamericana.
Era necesario revitalizar Los Angeles, con más empleos y más oportunidades.
Para crear más empleos había que ofrecer estímulos a las
empresas para que se establecieran en el sur de la ciudad.
Se creó el programa Rebuild L.A., presidido por Peter Ueberroth, el hombre
que organizó los Juegos Olímpicos de Los Angeles en 1984, que
fueron las primeras olimpiadas que dejaron mucho dinero a una ciudad. Rebuild
L.A. apenas recibió la mitad del dinero que se proponía recaudar
para sacar adelante las zonas marginadas de Los Angeles. No fue posible atraer
suficientes empresas para que abrieran sus puertas en el sur. Este esfuerzo
se desvaneció totalmente en 1997.
El 28 de abril de 2007, varios líderes locales se reunieron en la Primera
Iglesia Metodista Episcopal Africana (FAME, por sus siglas en inglés),
para evaluar las condiciones en que vive la comunidad afroamericana de Los Angeles,
a 15 años de los disturbios de 1992. Si bien Los Angeles es hoy día
algo diferente a lo que era en la fecha en que estalló la rebelión,
todavía hay pobreza, falta de oportunidades y desconfianza hacia las
autoridades y especialmente hacia la Policía, en las comunidades negras.
Las tensiones con los latinos y los coreanos, han mejorado, pero no han desaparecido
del todo. La guerra entre pandillas rivales y la venta de drogas se mantienen
como actividades normales en muchas calles de los vecindarios negros de Los
Angeles.
Para algunos, todavía hay mucho olor a humo en la ciudad más prominente
de la costa oeste de Estados Unidos.
(Hernández Cuéllar, director y editor de Contacto Magazine,
era editor metropolitano del diario La Opinión de Los Angeles, en abril
de 1992. Tuvo a su cargo gran parte de la cobertura y el despliegue informativo
de los disturbios civiles en ese diario, labor que desarrolló con un
equipo de aproximadamente 10 reporteros y fotógrafos, al que poco después
el Greater Los Angeles Press Club otorgó una distinción especial
por su "trabajo sobresaliente" durante aquellos eventos).
Para
recibir el boletín de Contacto con nuevos artículos...
© Contacto Magazine
Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial
de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos,
radio y televisión, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros medios
de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia de reproducción
del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar
una solicitud al editor.
América-Mundo,
Arte y Cultura,
Espectáculos,
Ciencia y Salud,
Latinos en EE.UU.,
México,
Cuba, Tecnología,
Un Poco de Humor, Comida
Latina, Portada,
Directorio Comercial
Clasificado
