
Muere
el Hombre que Cumplió la Más
Larga Condena Política en el Mundo
El hombre que cumplió la más larga pena de cárcel por razones
políticas en el mundo, el cubano Mario Chanes de Armas, murió el
24 de febrero en Miami a los 80 años, víctima de un infarto.
Chanes de Armas cumplió una condena de 30 años de cárcel
entre julio de 1961 y julio de 1991, acusado por el régimen de Fidel Castro
de haber planeado atentados contra dirigentes de la revolución. En una
entrevista concedida a Contacto en 1994, Chanes de Armas negó que hubiese
planeado atentados contra dirigentes castristas.
Símbolo del llamado presidio político histórico cubano,
Chanes de Armas fue compañero de lucha de Castro en el asalto al Cuartel
Moncada de Santiago de Cuba, el 26 de julio de 1953, y expedicionario del yate
Granma en que viajaron los revolucionarios cubanos hasta Cuba en diciembre de
1956, para dar inicio a la lucha armada contra la dictadura del general Fulgencio
Batista. Lo sorprendió
el triunfo de la llamada revolución cubana en una mazmorra,
a donde fue confinado tras ser detenido durante una misión.
A pesar de sus años en las cárceles de Castro, Chanes de Armas
confesó a Contacto en 1994: "jamás he sentido odio ni deseos
de venganza hacia nadie, jamás podré
ser juez ni fiscal".
También narró horribles experiencias carcelarias, entre ellas el
momento en que las torres circulares del Presidio Modelo de Isla de Pinos, en
el sur de Cuba, donde pasó sus primeros años de cárcel,
fueron dinamitadas de manera que si hubiese algún intento de rescate de
los prisioneros o de operación militar norteamericana, los más
de 6 mil reclusos que se encontraban allí pudiesen ser "volados en
pedazos".
"Se tenía la impresión de que dormíamos sobre un polvorín...
hubo hombres cuyos nervios no pudieron soportar aquella tortura y quedaron dañados
para siempre... era horrible pensar que de un momento a otro podíamos
ser despedazados por una explosión", contó el ex prisionero.
En sus 30 años de prisión, Chanes sufrió la muerte de sus
dos padres y de su único hijo, pero las autoridades cubanas no le permitieron
asistir a los sepelios de éstos.
Chanes de Armas estuvo en prisión durante los llamados "años
duros". El sociólogo Juan Clark, en su libro "Cuba: Mito y Realidad" asegura
que en la década de los 60 había en las prisiones cubanas aproximadamente
60 mil prisioneros políticos cumpliendo largas penas de cárcel.
Clark cita a Amnistía Internacional, organización que asegura que
en la década de los 70 el régimen de Castro liberó a cerca
de 20 mil de estos prisioneros.
Durante sus dos últimos años de vida, Chanes de Armas sufrió un
rápido deterioro de su salud, afectado por el mal de Alzheimer o demencia
senil, y tuvo que ser ingresado en un hospicio de la ciudad de Hialeah, en la
zona metropolitana de Miami.
Crónica
del Presidio Político Histórico de Cuba
