El Congreso de Estados Unidos, renovado en noviembre pasado con mayoría demócrata, es menos popular que el presidente George W. Bush, mientras que la mayoría de los estadounidenses cree que el país no va en la dirección correcta, según dos encuestas recientes.
Una de ellas, de la agencia Associated Press y la encuestadora Ipsos, señala que el trabajo de Bush tiene un 35 por ciento de aprobación, mientras que el del Congreso obtuvo sólo un 25 por ciento.
Esta encuesta se realizó la primera semana de agosto entre mil tres personas, de las cuales el 58 por ciento se opone a la guerra de Irak y sólo 39 por ciento la apoya. El 74 por ciento dijo no estar contento con el Congreso, mientras que el 22 por ciento afirmó que los legisladores federales no están haciendo su trabajo.
Otra encuesta pero de la agencia Reuters y firma Zogby dio a Bush un 32 por ciento de popularidad, mientras que apenas un 15 por ciento aprobó el trabajo del Congreso. Cerca del 64 por ciento de los encuestados manifestó su descontento por el rumbo que ha tomado el país. Sólo 22 por ciento estuvo de acuerdo con la actual política exterior de Estados Unidos.
En este sondeo de Zogby más de las tres cuartas partes de los encuestados dijo que Estados Unidos enfrenta amenazas procedentes del exterior.
La encuesta nacional a mil 20 posibles votantes, realizada entre el 9 y el 11 de agosto, halló que el 67 por ciento calificó el desempeño de Bush en el cargo como pasable o malo y sólo el 32 por ciento lo consideró excelente o bueno.
Esta actitud de la sociedad norteamericana se ha mantenido
más o
menos igual desde mayo pasado, y muchos expertos suponen que es un mensaje
contunde tanto para demócratas como para republicanos, en un momento
en que ambos partidos están en plena campaña electoral, para
elegir a sus respectivos candidatos presidenciales de cara a las elecciones
de noviembre de 2008.

