
Facundo 'Sombra' y la intimidad de Fidel Castro (5)
Historia y ficción del poder en una novela de murmullo público, dos narradores y un intruso
Naturaleza del cuerpo y de la sombra
Por último, pienso que el final es previsible, pero también porque es legítimo; un final en un tiempo indefinido, que se hace largura sensible en la ficción y brevedad en el ámbito objetivo de la circunstancia real, siempre en el mismo espacio cerca del Comandante. Mientras espera... ¿qué espera este hombre?... su turno, digamos; "-No te podías dar el lujo de morir, Jefe -dice, abre la última gaveta y saca la makarov"... Los pasos que vendrán por él; que ya vienen, esos pasos de botas que resuenan acercando el preciso instante de la definición... Ve a Rubén "quedarse parado frente al buró, seguido de los tres soldados, los ojos como de vidrio, tiesos, las manos caídas a lo largo del cuerpo, como un muñecón sin vida, como una estatua"... Durante toda la novela ha venido gravitando in crescendo su decisión, tomando fuerza en los propios recuerdos... "Sólo escucha la luz, el sonido chisporroteante de la luz, un bisbiseo enredado en esas volutas de luminosidad que le anegan el cerebro. También logra escuchar el clic metálico del percutor. Y el disparo"(pág. 298)...
Facundo o se mataba o lo mataban. No podía ser de otra manera. Aun cuando su suicidio es distinto al de los cobardes. Facundo atenta contra sí mismo por convencimiento de que ya no era nadie, y también como una manera de ganarle la partida a los que le van a matar, a los que eran "enemigos" de su Jefe. Si algo hay que decir a favor de él -incluso con cierta admiración- es que con su suicidio le niega la posibilidad a los "traidores" palaciegos de que lo compren o destruyan. Pero también porque, por encima de todo, Facundo es fiel a Fidel Castro, como ya lo ha definido el autor.
El caso es que si se va el cuerpo, la sombra tiene que
desaparecer. Ésta
es la razón más poderosa para que el final de la novela sea
un principio básico que tiene que cumplirse: la sombra nunca -por
naturaleza- puede traicionar a su cuerpo.
Gayol Mecías sobre Las Palabras y los Muertos-- 1, 2, 3, 4, 5

