

 
|
|

 |
 |
| |
El
Costo de la Ancianidad
Por ALEIDA DURAN
Entre los años 2010 y 2030 la población de personas
de 65 años o más será cerca del doble de la actual
(35 millones según el censo de 2000), lo cual planteará
probablemente una serie de nuevos retos para las familias, el gobierno
y la sociedad.
Uno de los principales factores de incremento de la población
anciana en este cercano futuro viene como consecuencias de la alta
tasa de nacimientos, 75 millones, registrados entre 1946 y 1964, que
constituyeron la llamada generación "Baby Boom",
y la característica más notable de crecimiento poblacional
en la historia del país. Algunos señalan a este grupo
como responsable de haber distorsionado el contorno poblacional.
Durante los años de 1950 la generación "Baby Boom"
requirió un enorme gasto en la creación de escuelas,
y en los 60 en la expansión de colegios comunitarios y universidades.
En los 70 provocó un embotellamiento en el mercado laboral,
con altos niveles de desempleo. Sin embargo se le reconoce haber ayudado
a la economía, aumentado el mercado de consumo y el desarrollo
de la industria de bienes raíces.
Por otra parte, en 1900 la expectativa de vida para los seres humanos
era de 49 años como promedio. Hoy es de 76. Hasta hace muy
poco tiempo, cumplir 100 años era noticia nacional. Actualmente,
se trata sólo de un acontecimiento familiar sin mayor relevancia
pública. La prensa prefiere ocuparse de aquéllos que
han cumplido 105 y, además, practican algún deporte.
El más preocupante aspecto del censo del año 2000 fue
la revelación de los cálculos de la Oficina del Censo,
según los cuales en el año 2030 el 20 por ciento de
la población de Estados Unidos será mayor de 65 años.
Considerando que en 1970 solamente el 9.8 por ciento contaba con esa
edad, y en el 2000, era el 12.6 por ciento, algunos sociólogos,
como Edward Woodman, opinan que no estamos preparados para afrontar
ese aumento drástico de la población de la tercera edad.
Actualmente el estado en donde se concentra el mayor número
de ancianos es Florida, siguiéndole en cantidad mucho menor,
Pennsylvania.
"Pronto una de cada cuatro familias tendrá que cuidar
de un pariente cercano de la tercera edad y también habrá
jóvenes en la famila requiriendo ayuda", dice. "Resultará
difícil".
El impacto que la generación "Baby Boom" tendrá
en el sistema de Seguro Social no parece ser tomado con demasiada
preocupación.
En el año 2013, la primera parte de esa generación tendrá
67 años, y estará ya recibiendo los beneficios del Seguro
Social, en vez de contribuir a éste.
Pero la Oficina del Censo piensa que la generación que siguió
a la Baby Boom, llamada "Generacion X", fue inusualmente
pequeña, lo cual podría ayudar a equilibrar el presupuesto.
Por otra parte, los índices de inmigración han sido
dramáticamente altos en los últimos 30 años.
La mayoría de esta inmigración es joven, ayudando a
engrosar los fondos del Seguro Social.
Algunos economistas recomiendan a los jovenes que comiencen a tomar
previsiones económicas para su vejez, más allá
del pago de sus correspondientes cuotas del Seguro Social.
"Treinta años podría ser una buena edad para que
la gente comience a guardar o a invertir para su vejez, aun cuando
piense que ésta será saludable", señala
el economista Félix Fernández, quien no comparte el
optimismo del gobierno.
"Las expectativas de vida más larga no aminoran los efectos
de los "Baby Boom" y de una inmigración descontrolada
en la que también habrá ancianos, a no ser que la edad
de retiro se extienda hasta los 75 años y eso no sería
realista. Los años no pesan igual sobre todos los hombros",
agrega.
Aunque 65 es la edad de la jubilación, el auge de los ejercicios
físicos, dietas más sanas y una conciencia más
aguda en el cuidado personal, alejan cada vez más en la mente
del público general la edad en que una persona es considerada
"vieja". Ciertamente para pocas personas maduras, 65 es
ya la edad de un "viejo". Algunas se conservan "jovenes"
hasta edad avanzada.
Para Bernice Neugarten, de la Universidad de Chicago, existe una diferencia
en la vejez: los viejos-jovenes y los viejos-viejos.
"Mi percepción es que la salud traza la línea divisoria:
mientras una persona disfruta de buena salud, puede continuar con
sus rutinas e incluso añadir otras nuevas. Ya jubiladas pueden
viajar, hacer trabajo voluntario, o lo que prefieran, mientras que
una salud precaria lo cambia todo", señala.
De acuerdo con Neugarten los viejos jóvenes están generalmente
entre los 60 y los 70 años. Cuando hay problemas de salud,
según ella hacia los 75 años, ya pasan a formar parte
de los viejos-viejos. La vida de éstos cambia completamente.
En el pasado, la mayoría de las familias se hacían cargo
de sus ancianos. Cuando éstos enfermaban, permanecían
por largo tiempo recluidos en los hospitales; pero finalmente regresaban
al hogar de sus parientes.
Un reciente estudio realizado por el Departamento de Salud y Servicios
Humanos de Estados Unidos reveló que en el año 2002,
un millon 600 mil personas mayores estaban recibiendo cuidados en
alrededor de 17,000 clínicas especializadas (nursing homes)
a un costo total de 90 mil millones de dólares.
El costo individual para los ancianos varía según el
área, la demanda y el costo de la vida. Los "nursing homes"
son más caros en el noreste y el oeste, y más baratos
en el medio oeste y el sur.
De acuerdo con un informe del año 2002 de MetLife Mature Market
Institute, el promedio de costo diario para un anciano es de 168 dólares;
pero esto es distinto según el área. Entre las áreas
encuestadas, la más cara resultó ser Stamford, Connecticut,
347 dólares por día, y la más barata, Shreveport,
Louisiana, 88 dólares diarios.
Un tercio de los pagos salen de los ahorros personales del anciano
(o la familia) y los beneficios del Seguro Social. Usualmente la mayor
parte del resto lo cubren el Medicaid y el Medicare. Todavía
es temprano para juzgar el impacto que tendrá sobre los ciudadanos
de la tercera edad la nueva ley de reformas al Seguro Social que firmó
el presidente George W. Bush a principios de diciembre de 2003.
Pero lo que resulta invariable es el hecho de que cada día
aumenta el número de personas mayores solas que requieren ser
ingresadas en un ancianato.
Comprobando esta necesidad, Claudia Sandoval y Roxana Solano, de Miami,
fundaron "Unlimited Senior Services". Trabajando con las
agencias de Servicio Social, hospitales, médicos, trabajadores
sociales, los asilos etc., estudian cada caso, sus necesidades, presupuesto,
caracteristicas del anciano, y se ocupan de los trámites de
ingreso en el lugar más apropiado para éste, que puede
ser, desde un asilo de 100 u 80 camas, hasta una de las decenas de
casas en Miami, que admiten a 10 ó 12 personas solamente.
"Nosotras colocamos un promedio de 4 a 5 ancianos por semana",
afirma Sandoval. "Y todavia no hemos llegado a la ancianidad
de la generación "Baby Boom".
La Vida de los Ancianos en EE.UU.
Para recibir el boletín
de Contacto con nuevos artículos...
© CONTACTO Magazine
Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total
o parcial de este reportaje en medios impresos, radio y televisión,
sitios web de Internet, CDs y otros medios de comunicación
masiva.
Volver a Primera Página
Visitar el Directorio Comercial Clasificado
|
|
|
|