
Los Hispanos y la Alta Velocidad
en Internet
Un informe publicado por la Fundación Pew revela que las personas que
tienen acceso de alta velocidad al Internet tienden a ser más productivas
en el trabajo y a involucrarse más en asuntos de su comunidad. Sin embargo,
la brecha digital impide que muchos hispanos disfruten de los beneficios que
brinda el Internet.
El informe, que fue publicado por el Proyecto Pew sobre Internet y la Vida Americana, muestra la diferencia existente entre usuarios del Internet que tienen acceso tradicional a la red y los que tienen el acceso de alta velocidad denominado broadband. Para los consumidores, broadband se define como la velocidad de trasmisión de datos que permite acceso simultáneo a video, música y voz.
De acuerdo con el informe, 24 millones de norteamericanos, cifra que representa el 21 por ciento de los usuarios del Internet en los Estados Unidos, tienen acceso de alta velocidad al Internet en sus hogares. En cambio, los hispanos, tienen una proporción de acceso al Internet en el hogar que es inferior en cuanto a conexiones de alta velocidad al de cualquier otro grupo de población.
Esta situación limita la capacidad de los hispanos para usar recursos del Internet que requieren la transferencia de grandes cantidades de datos, como compartir archivos, el intercambio de fotografías, la grabación de música o la visita a sitios de medios intensivos en la red.
"Los usuarios de broadband conducen en ambas direcciones en la supercarretera de la información", dijo John B. Horrigan, investigador principal del Proyecto Pew sobre Internet.
Para los hispanos que tienen acceso tradicional, el camino es lento y a veces intransitable, lo que les impide obtener información crítica sobre salud, usar herramientas educativas, llegar a nuevos consumidores para sus pequeñas empresas, o emplear medios electrónicos para trabajar desde el hogar.
Cambios de política pueden ayudar a cerrar la brecha digital
El Congreso de los Estados Unidos ha acogido el tema de acceso de alta velocidad/broadband en comunidades de menor nivel de estos servicios. A comienzos de este año, la Cámara de Representantes aprobó el proyecto de ley denominado Internet Freedom and Broadband Deployment Act del 2001. Un proyecto de ley similar, denominado Broadband Regulatory Parity Act del 2002, se encuentra bajo consideración en el Senado. Si se aprueba, el proyecto de ley creará un ambiente económico competitivo al disponer que todos los proveedores de acceso de alta velocidad al Internet estarán sujetos a las mismas reglamentaciones. En la actualidad, los proveedores de servicios broadband, las compañías de televisión por cable y las de teléfonos y satélites están sujetas a diferentes reglamentaciones. Los proveedores alegan que este sistema les niega incentivos para ampliar sus servicios a nuevos consumidores.
Según un informe publicado en el año 2000 por
el Departamento de Comercio de los Estados Unidos, los hogares de personas
de la raza blanca tienen más del doble de acceso al Internet que hogares
de hispanos y afroamericanos. A medida que las transacciones comerciales,
de educación, salud, entretenimiento y comunicaciones se tornan cada
vez más dependientes del Internet, el acceso de alta velocidad a la
red dentro de poco será tan necesario en los hogares como las líneas
telefónicas. Leyes y políticas reguladoras que eliminen obstáculos
a la ampliación de servicios broadband serán de gran utilidad
para cerrar la brecha digital y aumentarán las oportunidades y recursos
disponibles para las comunidades minoritarias.
