America, Mundo Arte y Cultura Tecnologia Espectaculos Ciencia y SaludLatinos en EE.UU. Mexico Cuba Comida LatinaUn Poco de Humor Publicidad Quienes SomosCartas al EditorWho We Are Advertising Contact Us





La Ciudad de México: El Aguila y la Serpiente

Por ALEIDA DURAN

Los ataques terroristas del 11 de septiembre a New York y Washington y la guerra desatada en Afganistán como consecuencia de ellos, tienen un antiguo origen político-religioso y no es arriesgado situarlo en el año 622, fecha señalada como el principio de la era musulmana cuando los adversarios de Mahoma, profeta del Islam nacido en la Meca, forzaron a éste a huir a Medina.



Declarada la guerra santa en el nombre de Alá, Dios en la religión islámica, Mahoma regresó, se apodero de la Meca y fue proclamado soberano, y líder espiritual del mundo árabe.

Más tarde, entre los siglos XI y XIII, la Europa cristiana emprendería las Cruzadas para recuperar Tierra Santa de manos de los musulmanes. En total, fueron ocho sangrientas guerras con un trasfondo político pero invocando a Jesucristo, Hijo de Dios.

La nefasta Inquisición, tribunal eclesiástico establecido para inquirir y castigar (generalmente con tortura y muerte) "delitos" contra la fe católica se estableció en 1118 y no desapareció totalmente hasta 1820.

Tuvieron lugar principalmente en España pero también en varios otros países.

Dios, según le hayan imaginado y llamado los diferentes grupos humanos desde el principio de los tiempos, ha sido tomado como motivo de acontecimientos tanto infaustos (guerras y persecuciones) como faustos.

La fundación de la hoy dinámica y fascinante Ciudad de México, considerada la más poblada del mundo (alrededor de 18 millones de habitantes), fue fundada sobre una laguna porque en ésta encontraron los aztecas el símbolo que les había indicado su dios Huitzilopochtli.

Este dios, más tarde conocido como Anahuac, fue netamente azteca pero al mezclarse aztecas y toltecas, surgió la leyenda de que Huitzilopochtli había nacido en Tula, capital de los toltecas. Esta leyenda cuenta que en esa ciudad vivía una pobre viuda que quedó milagrosamente embarazada al guardar en su seno una bola de plumas que encontró en un templo.

Al percatarse sus hijos del embarazo, ya en su etapa final, quisieron matarla; pero entonces se presentó el parto y la criatura resultó ser un fuerte guerrero que llevaba en sus manos la serpiente de fuego. Era el dios Huitzilopochtli, quien dio muerte a sus hermanos y hermana para salvar a su madre.

La viuda mitológica era la Tierra, la hermana, la Luna, los hermanos las estrellas, que desaparecen al presentarse él, Huitzilopochtli: el Sol. Al identificar a su Dios con el astro rey, los aztecas estaban convencidos de ser el Pueblo del Sol, astro-dios al que rendían una serie de cultos, lo cual, cuando se hicieron fuertes, incluiría ofrendarle sacrificios humanos como alimento porque el Sol no podía morir. Estas ofrendas eran generalmente sus enemigos u opositores.

Los toltecas, una de las varias civilizaciones antiguas que se habían ido estableciendo en el Valle de México desde antes de la era cristiana, habían autorizado a la entonces pequeña tribu llamada mexica a habitar en sus tierras. Se cree que habían partido de una isla llamada Aztlán, de donde se derivó el nombre de azteca, aunque las demás tribus les conocían por mexica.

La leyenda dice que Huitzilopochtli ordenó a los mexicas o aztecas que salieran del inhóspito territorio que ocupaban a buscar un espacio más acogedor. El dios les dijo que cuando vieran a un águila posada en un nopal devorando una serpiente apresada entre sus garras, ése sería el lugar.

Muchos años después esa imagen constituiría el escudo de México.

Los aztecas emprendieron una larga marcha a través de las llanuras del norte de lo que es hoy México. Cuatro sacerdotes fungían como jefes de la expedición. Llevaban siempre con ellos, cuidadosamente envuelta en un bulto, una estatua de su dios. Tras un largo recorrido la tribu contempló asombrada cómo un águila posada sobre un nopal devoraba una serpiente, pero en medio de una laguna. Sin embargo, ésa era la señal que les había dado su dios y allí mismo erigieron el primer templo al dios Huitzilopochtli (Sol) y así, en un islote pantanoso en medio de una laguna a la que llamaron Lago de la Luna, en los lagos de Texcoco, (1325 de la era cristiana) levantaron la ciudad que sería su capital: Tenochtitlán, Ciudad del Sol. Hoy, Ciudad de México.

Esta raza azteca era tenaz y esforzada. Tenochitlán fue construida con un trazado urbanístico y una arquitectura asombrosos para la época. En menos de una centuria ellos construyeron un formidable imperio que se extendió entre los dos océanos, sometieron a otras tribus, imponiendo sus costumbres y sus creencias religiosas y haciendo prisioneros de guerra para ofrecerlos en holocauto al Sol.

Gobernaron con mano de hierro. De tal manera se hicieron temibles sus ejércitos, que muchos pueblos se unieron a los expedicionarios españoles contra el Imperio del Sol. Después de una primera expedición capitaneada por Francisco Hernández de Córdoba (1517), quien partió de Cuba "a buscar y descubrir tierra nuevas" otras tres embarcaron también en la isla rumbo a México.

Hernández de Córdoba se topó con la costa mexicana en la península de Yucatán y en ella encontró casas de cal y canto y objetos de oro. La segunda (1518), dirigida por Juan de Grijalba, extendió el recorrido anterior por Yucatán y comprobó que, en efecto, en esas tierras había metales preciosos.

La tercera (1519) fue capitaneada por Hernán Cortés, quien una vez recorrida la línea costera cubierta por sus antecesores, penetró en el territorio y, venciendo a unos indígenas y realizando alianzas con otros, llegó en pocos meses a Tenochitlán, admirándose de civilización tan avanzada.

"Parecía a las cosas del encantamiento que cuentan en el libro de Amadis", dice el cronista Bernal Díaz del Castillo, que acompañó a Cortés. Astutamente éste apresó al jefe, envió al Rey Carlos I de España una crónica de sus éxitos y un quinto del tesoro del cual se había apoderado, solicitando ser nombrado gobernador de aquella "Nueva España" que él había declarado propiedad de imperio español.

El propio Diego Velázquez, gobernador de Cuba, organizó una cuarta expedición en 1520 poniendo al frente a Pánfilo de Narvaez, para rescatar la autoridad sobre México que le había arrebatado Cortés. Pero ya era tarde: Cortés derrotó a Narvaez y se quedó con tropas, armas y caballos, lo cual afianzó su propio prestigio y poderío.

El esplendor del imperio azteca se había prolongado desde Moctezuma I hasta 1521 cuando los conquistadores españoles arrasaron Tenochtitlán. Al año siguiente comenzaba la reconstrucción de la nueva ciudad, sobre la destruida, que sería capital de la región que Cortés había llamado Nueva España.

El centro de la ciudad, hoy el Zócalo, se ubicó precisamente donde antes se había alzado el templo mayor de Huitzilopochtli.

Comenzaba una nueva ciudad, una nueva nación en el nombre de Dios, el Dios de los cristianos. Y, así como los cuatro sacerdotes aztecas habían llevado la estatua de su dios en su peregrinaje en busca de la tierra que éste les había descrito, Cortés llevó una estatua de la Virgen María a México: la Virgen Conquistadora se llamó. Hoy México es uno de los países con la fe católica más acendrada.

Mientras tanto, allá en Afganistán, se libra una guerra sangrienta, quizas prolongación de la que comenzó Mahoma en el año 622, contra un grupo extremista que quiere dominar el mundo en el nombre de Alá.





Para recibir el boletín de Contacto con nuevos artículos...

© Contacto Magazine

Todos los Derechos Reservados. Prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos periodísticos de Contacto Magazine en medios impresos, radio y televisión, libros, sitios web de Internet, CDs, DVDs y otros medios de comunicación masiva. Los interesados en recibir una licencia de reproducción del contenido de Contacto Magazine, pueden enviar una solicitud al editor.


América-Mundo, Arte y Cultura, Espectáculos, Ciencia y Salud, Latinos en EE.UU., México, Cuba, Tecnología, Un Poco de Humor, Comida Latina, Portada, Directorio Comercial Clasificado

Contacto Logo
Contacto Banner